26 de diciembre de 2013 / 02:56 a.m.

Bangkok.- Las fuerzas de seguridad lanzaron hoy gases lacrimógenos contra los manifestantes antigubernamentales que rodean el Estadio Thai-Japonés, al que los candidatos y partidos políticos deben acudir antes del viernes para formalizar su candidatura a las elecciones de febrero.

El martes, el grueso de los manifestantes regresó al campamento base, ubicado en las cercanías al Monumento para la Democracia, tras acantonarse en las cercanías del estadio por dos días.

"Les hemos hecho saber a la Comisión Electoral y al Gobierno que si prosiguen con las elecciones se encontrarán con la resistencia del pueblo a cada paso", declaró el líder manifestante, Suthep Thaugsuban, quien encabezó la marcha de regreso.

No obstante, más de un centenar de alborotadores regresaron esta madrugada a las calles adyacentes para tratar de ocupar el recinto deportivo, custodiado por la Policía que disparó cápsulas de gases lacrimógenos para dispersar las protestas.

Al menos dos manifestantes resultaron heridos por el impacto de pelotas de goma disparadas por los efectivos antidisturbios que se encuentran dentro de las instalaciones, según se pudo apreciar durante la conexión en directo del canal "Blue Sky", que secunda las protestas.

Varios representantes de partidos políticos se encuentran dentro del estadio al que acudieron a primera hora para presenciar el sorteo de los números que serán asignados a las distintas formaciones políticas para acudir a las urnas.

El Gobierno interino de Tailandia propuso ayer crear un Consejo no gubernamental para llevar a cabo amplias reformas en el país, con el objetivo de calmar las manifestaciones que amenazan con bloquear los sufragios previstos para el 2 de febrero.

La primera ministra en funciones, Yingluck Shinawatra, aclaró que el nuevo organismo no formará parte del Gobierno y sus miembros serán elegidos por una comisión independiente.

El Consejo para la Reforma de Tailandia, como ha sido bautizado el comité, estará formado en un inicio por 2.000 representantes de todos los grupos profesionales y organizaciones del país, quienes elegirán a las 499 personas que lo conformen.

Se encuentran entre sus tareas "estudiar y preparar propuestas para modificar la Constitución", "la reestructuración económica y social", "leyes y otras regulaciones para asegurar la transparencia del sistema electoral" y "la prevención y eliminación de la corrupción en las agencias públicas".

Los antigubernamentales, por su parte, rechazan los comicios y amenazan con boicotearlos si no dimite antes el actual Gobierno interino y exigen la formación antes de los comicios de un consejo popular no electo que reforme el sistema político, aunque de momento, no han aclarado cómo se elegiría este órgano ni qué cambios debería realizar.

Tailandia arrastra una grave crisis política desde el golpe militar de 2006 al ex primer ministro y hermano de la actual mandataria, Thaksin Shinawatra, y desde entonces vive un periodo de frecuentes manifestaciones y protestas callejeras que buscan paralizar al Gobierno de turno.

Las autoridades tailandesas ampliaron hasta finales de marzo de la aplicación de la Ley de Seguridad Interna en Bangkok y varias provincias anexas para hacer frente a las manifestaciones que buscan la caída de la administración interina.

EFE