EFE
4 de septiembre de 2013 / 11:32 p.m.

 

Washington DC -Baltimore • El ex presidente chileno Ricardo Lagos advirtió hoy de que la división en Latinoamérica entre los países de la ribera atlántica y pacífica es un error que está afectando a la integración del continente y a su fortaleza económica y política.

Lagos aseguró que América Latina tiene ahora "más confianza", crece económicamente y es más democrática, y debería también abrirse a participar en una alianza atlántica que, recordó, es algo que ya está haciendo EU al negociar un Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea.

"Estamos volviendo a una América como la del Tratado de Tordesillas (que dividió a finales del siglo XV el continente entre dominios españoles y portugueses) y eso no es lo correcto", indicó Lagos en la apertura de la Conferencia Anual del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) en Washington.

"Nunca pensé que Latinoamérica se dividiría en este y oeste... el futuro está en el Pacífico, pero también en el Atlántico", explicó Lagos, que fue el encargado de pronunciar el discurso de apertura de un encuentro que se celebrará hasta mañana y cuenta con más de 400 ex jefes de gobierno, ex ministros y expertos que hablarán de temas como migración, narcotráfico o desarrollo económico.

Lagos subrayó la necesidad de aprovechar "un nuevo escenario en Latinoamérica para un nuevo diálogo interamericano" y recomendó que todo el subcontinente se implique en solucionar problemas como el proceso de paz en Colombia o la inestabilidad en Haití.

"Eso demostraría que somos capaces de encargarnos de resolver nuestros problemas y nos permitiría tener otra posición en el diálogo interamericano con Estados Unidos", opinó Lagos.

Lagos también opinó que América Latina, gracias a bancos de desarrollo como la CAF, ahora se ha podido recuperar con fuerza de la crisis de 2008; que "la democracia es el estándar de medida de los gobiernos", y hay políticas macroeconómicas sólidas, políticas sociales bien implementadas y progreso cultural.

Asimismo, reconoció que la apertura a mercados de Asia-Pacífico ha permitido "nuevas interacciones" y "más espacio para los políticos latinoamericanos para tomar acciones diferenciadas", como por ejemplo con la entrada de China como inversor en Latinoamérica.

Por su parte, José Miguel Insulza, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), coincidió que los países deben incentivar los acuerdos como la alianza económica del Pacífico pero poner interés en tratados con grandes implicaciones como el que negocian la Unión Europea y Estados Unidos.