7 de mayo de 2013 / 01:15 p.m.

La juez Marianne Bowler otorgó ayer la libertad bajo fianza de 100 mil dólares a Robel Phillipos, uno de los tres jóvenes acusados de intentar encubrir a Dhzojar Tsarnaev, sospechoso de colocar una de las bombas del atentado en el Maratón de Boston el 15 de abril.

Phillipos, de 19 años y nacionalidad estadunidense, podrá quedar en libertad a la espera de juicio, sin posibilidad de abandonar su domicilio, bajo la tutela y supervisión de su madre y vigilado con brazalete electrónico, determinó Bowler.

El joven fue detenido la semana pasada en Massachusetts junto a dos estudiantes kazajos, Azamat Tazhayakov y Dias Kadyrbayev, también de 19 años, por tratar de encubrir pruebas incriminatorias de su amigo y compañero de universidad, Dhzojar, detenido el 19 de abril tras una espectacular persecución en la que murió su hermano y presunto coautor de los atentados, Tamerlan Tsarnaev.

Los dos kazajos recibirán un trato diferente al de Phillipos debido a que se registraron violaciones en el estatus de sus visados de estudiantes.

Según la defensa, Phillipos tuvo “miedo y estaba confundido” cuando supo que buscaban a Dhzojar por su papel en los atentados y dio falso testimonio ante las autoridades cuando le preguntaron sobre los objetos personales en el dormitorio del menor de los Tsarnaev.

Al parecer, uno de los kazajos se llevó el ordenador personal del menor de los Tsarnaev y también se deshizo de unos restos de fuegos artificiales utilizados supuestamente en los atentados, en los que fallecieron tres personas y más de 260 resultaron heridas.

Mientras, el director de la funeraria donde fue trasladado el cadáver de Tamerlan el jueves a pedido de un tío de los hermanos dijo a la cadena CNN que todos los cementerios donde buscaron lugar para el cuerpo rechazaron acoger al sospechoso de terrorismo.

Según Peter Stefan, director de la funeraria Graham Putnam & Mahoney, los responsables de los cementerios temen represalias y les preocupa que la gente no quiera ser enterrada junto al supuesto responsable del atentado.

En tanto, la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) anunció haber frustrado un “atentado terrorista localizado” y que detuvo en el estado de Minesota a un individuo supuestamente vinculado a una milicia.

La detención del por ahora único sospechoso, Buford Rogers, de 24 años, se produjo el viernes, tras un fuerte despliegue de agentes federales, policías local y estatal en la localidad de Montevideo. En el registro de la vivienda del sospechoso encontraron un arsenal compuesto por armas de asalto, cocteles molotov y lo que podría ser dinamita de fabricación casera,

El FBI considera que se trataba de “un ataque terrorista localizado” en su fase inicial, por lo que “las fuerzas del orden actuaron de manera rápida”, informó una portavoz de la agencia.

Rogers ha sido imputado por el momento con un cargo de posesión ilegal de un arma de fuego.

Según el diario local Star Tribune, de Minneapolis, Rogers hizo comentarios sospechosos en los últimos dos años en los que despreciaba a agencias del gobierno federal, una de las características de las milicias armadas en EU, cada vez más numerosas.

Agencias