EFE
16 de junio de 2013 / 01:04 a.m.

 

Estambul • El líder de la oposición turca, Kemal Kiliçdaroglu, aseguró hoy que las órdenes que está dando el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, para reprimir a los manifestantes en Estambul son "ilegales" y podrían arrastrar al país eurasiático a "una guerra civil".

En un comunicado emitido tras el violento desalojo policial del parque Gezi, el líder del opositor Partido Republicano del Pueblo (CHP), señala que "cumplir las órdenes de un primer ministro que no duda en arrastrar al país a una guerra civil es ilegal según el derecho internacional".

El laico CHP ha apoyado desde el principio las protestas que desde hace más de dos semanas han sacudido Turquía y que tenían en esa zona verde su principal símbolo. "Lo que se hace aquí no es un crimen solo contra la democracia sino contra la humanidad", destacó el político opositor. "Los que forman parte de esta ilegalidad serán un día juzgados", agregó Kiliçdaroglu.

La policía turca desalojó hoy de forma fulminante la céntrica zona verde con cargas y el empleo de abundante material antidisturbios, como cañones de agua y gases lacrimógenos. Erdogan había dicho hoy en un mitin multitudinario de sus seguidores en Ankara que si los manifestantes no abandonaban el parque hasta mañana iba a ser desalojado por la policía.

Según la Oficina del Gobernador de la ciudad, 29 personas han tenido que ser hospitalizadas por la operación policial y no se teme por la vida de ninguna de ellas. Operarios de limpieza ya han empezado a desmontar con ayuda de excavadoras las tiendas de campaña, carpas y casetas que los "indignados" turcos habían levantado en los días en los que ocuparon el recinto.

Los representantes del movimiento de protesta de la plaza Taksim de Estambul acusaron hoy a Erdogan, de "aplastar a su propio pueblo para satisfacer sus ambiciones autoritarias".

"Condenamos la violencia contra las mujeres, los niños y los ancianos que estaban en el parque", denunció en un comunicado la red Solidaridad con Taksim, en relación al violento desalojo policial del parque Gezi, centro y símbolo de las protestas antigubernamentales que duran ya dos semanas.

La nota denunció que con esta operación policial ha sido el poder político el que ha roto el orden público y responsabilizó a las autoridades de lo que pueda pasar esta noche y mañana, cuando hay convocadas concentraciones de apoyo y rechazo al gobierno. Una multitud ha iniciado ya hoy una marcha desde distintos barrios de Estambul hacia la plaza Taksim, para mostrar su rechazo a la operación policial.

Este colectivo denunció que la irrupción policial ha dejado muchos heridos y detenidos y denunciaron que el ataque no está justificado porque se produjo justo cuando quienes ocupaban el parque debatían si abandonar o no la protesta. "El ataque llegó cuando estábamos discutiendo de forma abierta y democrática como dar forma al proceso" (para decidir el futuro de las protestas), explicó la nota.

El jefe del gobierno reiteró hoy su promesa de que no impondrá la reurbanización del parque hasta que la Justicia determine si el proyecto es ilegal o no y que convocará una consulta popular sobre si se elimina el parque o no.

Esta propuesta, lanzada inicialmente hace dos días, había abierto el debate entre los ocupantes de Gezi sobre si cejar en su protesta, aunque la mayoría de los ocupantes se manifestaron partidarios de continuarla.

Según las emisoras turcas, miles de personas se estaban acercando en la madrugada del domingo desde varios puntos de Estambul a la céntrica plaza Taksim y al parque Gezi, que permanecían cercados por la policía.

Según informa la edición digital del diario Hürriyet, los manifestantes han iniciado la marcha hacia la emblemática plaza tanto desde el periférico barrio de Sultangazi, donde se han desarrollado duros enfrentamientos con la Policía en las últimas semanas, como desde los acomodados distritos de Kadiköy, centro económico de la parte asiática.

La Policía cortó la vía principal que lleva al puente que comunica los barrios asiáticos con los europeos para impedir que los manifestantes de Kadiköy pudieran alcanzar el puente del Bósforo, según el diario Hürriyet Daily News.

En otros barrios, añade el citado diario, los ciudadanos cortaron las calles marchando por la calzada en protesta por la intervención policial y otros acompañaron las marchas con caceroladas desde las ventanas.

Pasada la medianoche local, los enfrentamientos con la Policía empezaban a generalizarse en varios distritos de la ciudad, y en el barrio de Siraselviler, cercano a Taksim, se erigían nuevamente barricadas.

Todo indica que los enfrentamientos continuarán durante buena parte del domingo, en lo que parece una reedición de lo ocurrido el viernes 31 de mayo, cuando se registraron enfrentamientos ininterrumpidos durante 36 horas, que acabaron con la retirada de la policía.

Los antidisturbios desalojaron hoy el parque Gezi de Estambul en una operación sorpresa que no respetó el ultimátum dado por el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, que advirtió hoy que si los activistas no se marchaban voluntariamente, la policía vaciaría el parque mañana domingo.