4 de septiembre de 2013 / 01:00 p.m.

Washington • El presidente estadunidense, Barack Obama, obtuvo ayer el apoyo de líderes clave de la oposición republicana para un ataque militar limitado en Siria, al tiempo que parte de su gabinete se presentó ante senadores para tratar de convencerlos sobre la acción bélica.

 

Obama mantuvo una reunión en la Casa Blanca con legisladores de las dos cámaras del Congreso y los titulares de las comisiones legislativas más importantes.

 

El presidente dijo que el uso de armas químicas que atribuye al gobierno sirio representa una “seria amenaza a nuestra seguridad nacional” y a toda la región, y en consecuencia el presidente Bashar “al Asad y Siria deben rendir cuentas”.

 

Obama señaló que pedirá un “voto rápido” a los congresistas para una intervención militar “limitada” y sin tropas terrestres.

 

A la salida de la reunión, el titular de la Cámara de Representantes, John Boehner, del opositor Partido Republicano, dijo a la prensa que apoyará “el llamado del presidente en favor de una acción” militar.

 

“Nuestros aliados tienen que saber que Estados Unidos está con ellos cuando es necesario”, añadió el líder republicano.

 

Por su parte, el congresista Eric Cantor, líder entre los conservadores republicanos, también respaldó a Obama.

 

Mientras, la líder de la minoría demócrata en la cámara de representantes, Nancy Pelosi, elogió la presentación que hizo Obama y aseguró que existen pruebas claras de que el gobierno sirio perpetró el ataque con armas químicas contra la población civil el mes pasado.

Poco después, el demócrata Bob Menéndez, líder del comité de Relaciones Exteriores del senado también expresó su apoyo a la acción militar contra Siria.

Menéndez afirmó que los senadores intentan consensuar el texto definitivo de una resolución sobre el uso de la fuerza contra Siria y esta podría ser votada este día en su comité.

Tras la reunión de Obama con los líderes legislativos, los secretarios de Estado, John Kerry, de Defensa, Chuck Hagel, y el jefe del Estado Mayor Conjunto, Martin Dempsey, llamaron ayer al senado estadunidense a aprobar un ataque militar a Siria por argumentos humanitarios y de seguridad nacional.

“Necesitamos enviar a Siria y al mundo, a dictadores, a terroristas y aliados y civiles, el mensaje inequívoco de que cuando Estados Unidos dice ‘nunca más’, no queremos decir ‘algunas veces’, sino ‘nunca’”, aseguró Kerry.

Ante el Comité de Relaciones Exteriores del senado, el jefe de la diplomacia estadunidense sostuvo que Washington tiene pruebas de que el gobierno de Bashar al Asad preparó el ataque, alertó a sus tropas a usar máscaras de gas, y después buscó sepultar la evidencia.

“El mundo está observando no solo lo que decimos, sino cómo tomamos esta decisión: si en un mundo peligroso podemos hacer que nuestro gobierno hable con una sola voz”, dijo.

La parte final de su alocución fue brevemente interrumpida por una manifestante del grupo Pink Code, que gritó consignas contra la guerra, mientras otros activistas portaban pancartas con la leyenda “No a la guerra en Siria”.

Hagel, veterano de la guerra de Vietnam al igual que Kerry, sostuvo que el uso de armas químicas en Siria es un “ataque contra la humanidad”.

“Es una seria amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos y a los intereses de nuestros más cercanos aliados y amigos”, afirmó, en alusión a Israel, Jordania, Turquía, Líbano e Irak.

Por su parte Dempsey, general de cuatro estrellas y veterano de la guerra de Irak, defendió un ataque limitado bajo el argumento que la meta es reducir la capacidad de damasco de llevar a cabo otro ataque con armas químicas.

El Comité de Relaciones Internacionales de la cámara de representantes tendrá hoy una sesión similar con Kerry.

El senado y la cámara de representantes tienen previsto votar el proyecto de resolución sobre Siria la próxima semana, luego de realizar audiencias legislativas.

Dos millones de refugiados

El debate en Washington coincidió con el anuncio del Alto comisionado de la ONU para los refugiados (ACNUR) de que unos dos millones de personas han escapado de Siria y otros 4.25 millones se han visto obligados a desplazarse dentro del país arrasado por dos años de guerra civil.

“Siria se ha convertido en la gran tragedia de este siglo, una calamidad humanitaria indigna, con sufrimientos y desplazamientos de población sin equivalente en la Historia reciente”, afirmó el jefe de ACNUR, Antonio Guterres.

Desde París, el presidente de Francia, François Hollande, llamó a Europa a unirse ante la situación siria y expresó confianza de que eso efectivamente ocurra.

El parlamento francés debatirá hoy una eventual intervención militar, aunque no está prevista ninguna votación.

AGENCIAS