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8 de mayo de 2016 / 07:12 a.m.

México.- Aunque todo parecía alegría cuando se llevó la corona a la cabeza en 1998, Linor Abargil, ex Miss Mundo, pasaba por una de las semanas más difíciles de su vida.

La modelo había sido violada semanas antes del certamen pero debía permanecer en silencio para que fuera más fácil encontrar a su agresor.

LA HISTORIA

Linor no era fanática de las pasarelas, por el contrario, le parecía algo ‘hipócrita’, pero al concursar en una de ellas y llevarse el segundo lugar consiguiendo un viaje, se dio cuenta de que la idea podría resultar divertida.

Han pasado 18 años de lo ocurrido y la modelo aún recuerda a detalle la historia que le marcó la vida, y durante una entrevista dio su escalofriante testimonio.

"Nunca quise ser modelo. Me parecía un mundo hipócrita que no me aportaba nada. De hecho, de pequeña, aunque era muy guapa, era una chica que disfrutaba estudiando y la verdad, bastante masculina. No me interesaban los certámenes de belleza. Pero fueron muchos los que me insistían en que probase a ser modelo, así que al final me presenté al concurso de Miss Israel, cuando tenía 18 años. Quedé segunda, pero seguía sin interesarme ese mundo. Meses después, varios agentes de modelos me pidieron participar en el certamen de Miss Mundo para representar a mi país. Lo primero que pregunté fue: `¿Cuál es el premio?´. ¡Un coche y un viaje a Tailandia! Eso sí me convencía más. Vengo de un pueblo pequeño y mi pasión era viajar. Así que me trasladé a Italia para trabajar como modelo y prepararme para el certamen", dijo quien ahora es abogada.

Todo parecía anda bien hasta que su propio agente de viajes, Uri Shlomo Nur, la atacó y violó cuando ella se encontraba sola.

"Recuerdo que echaba mucho de menos a mi familia, tenía 18 años y medio y nunca había pasado tanto tiempo fuera de casa. Quise comprar un boleto de avión para Israel, pero mi agente de viajes me engañó diciéndome que no quedaban vuelos. Se ofreció a llevarme en coche y una vez que comenzamos el camino, se desvió de la autopista. Paró en un descampado, me ató las manos y me puso una navaja en el cuello. Me violó dos veces y después intentó asfixiarme. Conseguí convencerlo de que me dejara vivir. Le dije que no contaría nada. Él no hacía más que repetir que lo sentía y yo lo único que quería era salir de allí con vida. Me llevó hasta la estación de trenes de Milán y me dijo que no podía contar nada de lo ocurrido", expresó.

Sin embargo, al alejarse de su agresor decidió contarle todo a su madre, quien en todo momento la apoyó y le pidió que no se bañara y fuera a denunciar el delito con el fin de conseguir justicia.

"Me pidieron que no lo hiciera público, que era la única manera de poder atrapar a mi agresor. Fueron las peores semanas de mi vida. Yo estaba rota por dentro y la vida seguía. Mi madre me convenció para que no abandonara el concurso y así lo hice. En el momento en que me proclamaron Miss Mundo no podía aguantar mis lágrimas, pero no eran lágrimas de alegría"

A un día de la premiación, Uri fue detenido y, aunque pareciera que la pesadilla había terminado para Linor, ella tuvo que volver a estar frente a él y luchar por la justicia.

"Lo más duro fue el juicio. Él negaba todo, y a día de hoy lo sigue negando. Pude entender por qué muchas mujeres no presentan denuncia. Verme frente a él y revivir durante dos días los momentos de la violación es algo que nunca olvidaré, pero estoy enormemente orgullosa de haberlo hecho y de haber tenido a mi familia apoyándome en todo momento".

Al final de todo, aunque no es fanática del modelaje, Linor agradece el haber obtenido la corono pues fue gracias a ella que se le dio tanta importancia a su caso y logró hacer conciencia de los peligros que viven las mujeres.

"Creo que esa estúpida corona me sirvió para dar voz y denunciar algo tan atroz como puede ser una violación. Ser Miss Mundo y hacer público lo que me pasó ayudó a poder trasladar a los medios de comunicación y al mundo una situación que viven millones de mujeres. Puede ser tu hermana, tu vecina... puede ser cualquier mujer y yo tengo la oportunidad de ayudarlas. En esta vida tienes dos opciones: o lamentarte y hacer que tu vida sea miserable o levantarte y luchar para que se haga justicia", culminó.

Actualmente, Linor da conferencias alrededor del mundo en donde ayuda a mujeres en situaciones similares y las incita a no quedarse calladas.