16 de enero de 2013 / 09:03 p.m.

Ankara • Los restos de las tres activistas kurdas asesinadas la semana pasada en París llegaron hoy a Diyarbakir, en el sureste de Turquía, a donde han acudido decenas de miles de personas para asistir al funeral que se oficiará mañana y en el que se teme que puedan producirse incidentes.

Los cuerpos llegaron a la capital de la región que concentra a la mayoría de la población kurda de Turquía cerca de las 19.00 GMT, procedentes de Estambul, donde ya una multitud los había recibido en medio de fuertes medidas de seguridad.

Unas 20 mil personas, que se concentraron a un kilómetro del aeropuerto, recibieron los cadáveres con cánticos como "los mártires nunca mueren".

Mientras que los seguidores del ilegal Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) recibían los cuerpos de las tres mujeres en Diyarbakir, en la ciudad de Mardin -también en el sureste kurdo de Turquía- se produjo un ataque mortal contra un coche policial.

Tres asaltantes dispararon con armas automáticas contra el vehículo, que estaba frente a un hospital.

Un agente murió en el suceso y los atacantes lograron escapar, informó el gobernador de Mardin, provincia fronteriza con Siria.

Pocas horas antes, el alcalde de Diyarbakir, Osman Baydemir, había dicho que la ciudad "está ahora preparada para acoger a cientos de miles de personas entre 7 y 70 años", al tiempo que rechazó el riesgo de que haya incidentes al que se ha referido el Gobierno turco y afirmó que la gente no caerá en provocaciones en el funeral de las mujeres kurdas.

"No nos preocupan las provocaciones. El pueblo de Diyarbakir sabe cómo llevar el luto. Saben cómo enterrar el dolor en sus corazones. Defenderán un clima de paz", aseguró el regidor, miembro del partido prokurdo Paz y Democracia (BDP).

El primer ministro turco, el islamista moderado Recep Tayyip Erdogan, hizo el martes un llamamiento a la calma ante la posibilidad de que haya incidentes en el funeral.

"Me dirijo a la gente de Diyarbakir y de las poblaciones donde serán enterrados los cuerpos. Puede haber provocaciones. Pequeños grupos terroristas pueden aprovecharse del funeral. Creo que nuestra gente no lo permitirá", indicó Erdogan.

El líder fundador del PKK, Abdullah Ocalan, también ha pedido desde la cárcel que la gente actúe con sentido común durante el funeral

El ambiente en la ciudad fue tranquilo en las horas previas a la llegada de los cadáveres y las fuerzas policiales, pese a haber organizado un despliegue especial, no han aparecido por las calles.

Los tres cadáveres serán velados esta noche en el tanatorio de un hospital, antes de la ceremonia fúnebre de mañana en la plaza Batikent.

Luego serán trasladados a las localidades natales de las mujeres, para recibir sepultura el viernes.

Tanto Ankara como círculos prokurdos han señalado que estos asesinatos son un intento de dinamitar los contactos entre el Gobierno y el PKK para acabar con un conflicto iniciado en 1984, cuando el grupo guerrillero se levantó en armas para reclamar la autonomía de los 15 millones de kurdos que viven en Turquía.

EFE