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13 de August de 2016 / 12:00 AM

LOS ANGELES.- Bryce Dallas Howard recuerda haber visto Mi Amigo el Dragón (Pete's Dragon) de 1977 tantas veces de niña que el VHS se desgastó. Incluso conservó su ejemplar del libro para leérselo a sus dos hijos. Así que cuando se enteró de que había un guion para una nueva adaptación del relato de fantasía, se lanzó de inmediato a buscarlo.

Lo que comenzó como pura curiosidad sentimental la llevó a un papel protagónico en la nueva versión de Disney dirigida por el cineasta independiente David Lowery. Howard interpreta a la guardabosques que se tropieza con el niño misterioso (Oakes Fegley) que vive en el bosque y se convierte en su protectora mientras descubren juntos el misterio de este dragón que el niño llama su amigo.

"Esta película es muy sentimental para mí porque me recordó a muchas de esas películas que me encantaban de niña que eran verdaderamente serias y emocionantes", dijo Howard. "Uno sentía que se transportaba".

Como descendiente de dos generaciones de artistas, incluidos su madre, la actriz y productora Cheryl Howard, y su padre, el actor, director y productor Ron Howard, no es de sorprender que el cine haya sido un telón de fondo de la vida de Howard, desde que tiene uso de razón. De hecho, su primera frase la pronunció en una función de E.T. el Extraterrestre (dijo "E.T. ¡vuela!", relató).

Esas películas tienen un lugar especial para Howard cuando recuerda su legado familiar, su emotiva niñez y cómo le transmite hoy esto a sus hijos. Howard comparte algunas de estas historias.

Cuentos de hadas

Los abuelos de Howard, Rance Howard y la difunta Jean Speegle Howard, se conocieron de adolescentes en Oklahoma en una producción de teatro rodante de clásicos infantiles como Blancanieves y La Cenicienta. Incluso se casaron durante la gira vestidos con sus disfraces, su abuela de Blancanieves, su abuelo del cazador.

"Vengo de una familia que tiene una idea muy romántica de los cuentos de hadas y eso se filtra a la realidad", dijo Howard.

Su abuela le inculcó el amor por los clásicos animados de Disney viendo con ella repetidas veces las películas y viajando a Disneylandia. Como una costurera talentosa, también le hizo disfraces de "Blancanieves", "La Cenicienta" y "Alicia en el País de las Maravillas".

Aprender de la oscuridad

En las películas que creció viendo, y en esta nueva versión de Mi Amigo el Dragón, Howard siempre valoró las cintas para toda la familia que no evitan el trauma y la oscuridad.

"La realidad de la vida es que el trauma existe y que uno puede superarlo, uno puede sanar", dijo Howard. "Ese es el poder de Disney. No está ahí solo para entretener, está ahí para iluminar. Sé que a mí me permitió crecer mucho. Los niños van a crear monstruos. Si uno trata de proteger a un niño completamente de todo peligro, van a estar mal equipados para el mundo. Estas películas en cierto modo les da a los niños las herramientas para lidiar con esos monstruos, para que puedan enfrentarlos a su manera".

Pasar la antorcha

Mientras muchos padres están ansiosos por ver con sus hijos las películas que amaron en su juventud, Howard y su esposo, el actor Seth Gabel, tienen algo más de paciencia y su propia teoría.

"Nos complicamos todo el tiempo con esto pero, si podemos, queremos espaciarlas para que vean las películas en un momento de sus vidas en el que se están haciendo preguntas similares", dijo Howard. "Mi hijo tiene 9 años y medio, está pasando a cuarto grado, está realmente llegando a ese lugar de independencia y de hacer travesuras y tener amistades independientes de la familia, así que acabamos de mostrarle 'Aladdin'".

Su hija de 4 años y medio sigue obsesionada con Frozen, una cinta que la ha llevado a preguntar qué significan palabras como "fractal", "efigie" e "inconsciente".

"Al retrasarlas ... es algo que realmente esperan con ansias y que con suerte entenderán a un nivel global", explicó la actriz. "Mis padres siempre nos exhortan a ser un poco menos preciados, lo que es un poco irónico. ¡Ellos fueron muy preciados!".