20 de junio de 2013 / 01:18 p.m.

Londres• Cinco días después de la caída de las lluvias torrenciales en el norte de India, la situación climática empieza a mejorar, pero ahora en el recuento de los daños se prevé que se hayan alcanzado altos niveles de destrucción.

Más de 150 muertos, cuyo número podría aumentar, centenares de heridos, decenas de miles de personas varadas, cientos de casas destruidas, caminos inservibles dejaron las inundaciones y los deslizamientos de tierra en la zona afectada.

Las lluvias monzónicas anuales, que son vitales para el desarrollo de la agricultura de India, que esta vez se adelantaron un mes, siempre causan inundaciones y destrucción pero en esta vez su paso ha sido desvatador.

Los estados montañosos de Uttarakhand e Himachal Pradesh han sido los más afectados desde que cayeron las torrenciales lluvias el sábado pasado.

El ministro en jefe de Uttarakhand, Vijay Bahuguna, quien describió la catástrofe como el "tsunami del Himalaya", señaló que se teme que el siniestro sea terrible, indicó el diario The Times of India en su versión electrónica.

El secretario de Estado de la entidad, Om Prakash, advirtió que "el número de víctimas podría ser mucho más alto durante el proceso de recuperación de los cuerpos que todavía no ha comenzado en muchos lugares devastados".

Los temores aumentan por el hecho de que más de 70 mil personas siguen desaparecidas, y dado que los equipos de rescate aún no han podido llegar a muchas ciudades destruidas por las repentinas inundaciones y numerosos deslizamientos de tierra.

Muchas de estas personas son fieles que acudían a una de las llamadas cuatro moradas (Char Dham), que son lugares de peregrinación en India, ampliamente reverenciadas por la mayoría de los hindúes: Badrinath, Dwarka, Jagannath Puri y Rameshwaram.

En Damta, una localidad ubicada en Badrinath, que corresponde a uno de los cuatros lugares sagrados, ubicado en el norte, se encuentran desde el domingo pasado 25 mil peregrinos varados, a donde los cuerpos de rescate no han podido llegar.

El primer ministro indio Manmohan Singh y la presidenta del Partido del Congreso, Sonia Gandhi, sobrevolaron las ciudades devastadas.

La televisión local mostró imágenes de edificios derrumbándose, ríos desbordados, ciudades anegadas por el agua y vehículos de turistas atrapados en las rutas.

Las autoridades tratan de evacuar a las miles de personas atrapadas y enviaron a cinco mil soldados y 18 helicópteros a las zonas más afectadas.

El epicentro de la catástrofe se centra en Kedarnath, donde se ubica uno de los templos más sagrados dedicado al dios Shiva, que quedó cubierto de lodo, así como sus alrededores en un radio de 18 kilómetros.

Más de 60 pueblos han sido arrasados en los alrededores por las inundaciones y deslizamientos de tierra y 90 refugios utilizados por los peregrinos durante la temporada de mayo-junio están completamente destruidos.

No hay estimaciones confiables sobre el número de peregrinos en ese lugar, pero algunos medios cifran que en el complejo del templo hay 15 mil personas en espera de ser rescatadas.

"Más de mil personas siguen desaparecidas en la ciudad de Kedarnath," dijo el comisionado de la región de Garhwal, pero en otras zonas también hay un buen número de personas desparecidas.

NOTIMEX