29 de mayo de 2013 / 04:44 p.m.

Nueva York • Gran Bretaña informó la semana pasada a Naciones Unidas de "nuevos incidentes" de uso de armas químicas en Siria, dijeron fuentes diplomáticas este miércoles.

Londres envió una carta a la ONU que incluyó "detalles de nuevos casos desde abril", dijo un diplomático occidental sobre el último de una serie de informes relativos al uso de armas químicas en el conflicto sirio que lleva más de dos años.

Gran Bretaña y Francia ya habían enviado en abril tres cartas a la ONU para denunciar presuntos casos de utilización de armas químicas en el conflicto sirio, fundamentalmente en la región de Homs en diciembre de 2012, y reclamar una investigación.

Si se confirma, los ataques generarían más presión aún sobre los países occidentales que brindan apoyo a los rebeldes sirios para intervenir en el conflicto, que según la ONU ya se ha cobrado más de 70 mil vidas.

El presidente Barack Obama ha declarado que el uso o la circulación de armas químicas en Siria implicaba cruzar una "línea roja", pero hasta ahora no se ha pronunciado a favor de un mayor involucramiento de Estados Unidos, a pesar de crecientes denuncias de ataques limitados con armas químicas por parte de las fuerzas del régimen de Bashar al-Bashad.

El sueco Ake Sellstrom dirige un equipo designado por la ONU para determinar si se han utilizado armas químicas en Siria, pero aún no ha podido acceder al terreno porque el gobierno sirio todavía no se lo autorizó.

"Seguimos informando al secretario general de la ONU (Ban Ki-moon) y al Sr. Sellstrom de nuestras informaciones sobre el presunto uso de armas químicas" en Siria, declaró el embajador británico Mark Lyall Grant.

Un alto responsable de la ONU había dado cuenta la semana pasada de "informaciones cada vez más numerosas" sobre la utilización de este tipo de armas en el conflicto sirio.

Laurent Fabius, ministro francés de Relaciones Exteriores, habló por su parte el lunes en Bruselas de una "presunción de utilización de armas químicas cada vez más firme" en Siria.

El gobierno de Estados Unidos dijo el 15 de mayo que pequeñas cantidades de armas químicas habrían sido usadas al menos dos veces en Siria, pero que se estaba esperando la confirmación completa.

La información surge luego que miembros del grupo chiíta libanés Hezbolá y las fuerzas especiales de la Guardia Republicana, los mejor entrenados de las tropas sirias, enviaron refuerzos a Qousseir para los últimos ataques contra esta estratégica ciudad defendida por los rebeldes, según denunció una ONG de Siria.

Mientras tanto, la televisión estatal siria anunciaba que las tropas del régimen habían arrebatado a los rebeldes el aeropuerto militar de Dabaa, al norte de Qousseir, mientras que el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (SOHR) informó que fuertes combates tenían lugar allí.

El levantamiento del embargo de la Unión Europea al suministro de armas a los rebeldes sirios, anunciado la noche del lunes, otorga argumentos a Rusia para entregar misiles al régimen de Bashar al-Asad, de quien es aliado.

Rusia, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, ha trabado desde el comienzo de la crisis hace dos años los intentos occidentales por castigar a Damnasco.

EFE