OMAR RAMOS/MILENIO DIGITAL
14 de septiembre de 2015 / 07:43 a.m.

Las Vegas.- A diferencia de otros años, la presencia de Luis Miguel en Las Vegas era garantía de éxito en cuanto a taquilla. Aún el año pasado en el Ceasars Palace, las presentaciones del cantante fueron a recinto lleno. Historia diferente la de este año, ya que Luis Miguel logró llenar aproximadamente el 60 por ciento del Mandalay Bay de Las Vegas, donde sus constantes seguidores se dieron cita y también aquellos que no han visto el espectáculo del intérprete de "O tú o ninguna".

Con la estructura de escenario que ha caracterizado sus recientes presentaciones (14 pantallas de leds verticales y una gigante al centro que muestra todos sus movimientos en escena), 10 músicos y una hermosa corista, Luis Miguel arrancó el recital con "Que nivel de mujer", con lo cual dio pauta a un concierto completamente distinto al del año pasado en cuanto a la lista de canciones, pero exactamente igual respecto a su dinámica: una lluvia de éxitos pop, el bloque de mariachi y culminar con un popurrí de sus primeros temas.

El público asistente, animado en distintos segmentos del show, se entregó por completo al cantante al salir el mariachi de 11 elementos. Temas que Luis Miguel ha hecho clásicos en su voz como "La vikina" o "El viajero" fueron coreados con fuerza, aunque no tanta como a la hora del "Viva México" y "Cielito Lindo", indispensables en el catálogo del intérprete en el marco de las celebraciones de la independencia de México en la ciudad de Nevada.

Y también como en años anteriores, el mejor Luis Miguel resulta el del final. Notablemente relajado y sonriendo a su audiencia, interpretó "Separados", "Dos enamorados" y "Directo al corazón". Aquella voz chillona del niño prodigio, es sustituida con un potente sonido que no ha perdido nada de fuerza.

El concierto concluyó con "Como es posible que a mi lado", "Será que no me amas" y "Te propongo esta noche", temas que no tienen falla en cuanto a la reacción de la audiencia, que recibió lo prometido: el mismo recital de cada año, con un compromiso de calidad de voz y muchos temas conocidos.