AP
10 de agosto de 2017 / 07:37 a.m.

DENVER.- La madre de Taylor Swift testificó diciendo que ella y los mánagers de su hija le dijeron a los jefes de un locutor acusado de manosear a la cantante que esperaban que fuera despedido, pero no les pidieron que lo hicieran.

Andrea Swift rindió su testimonio en el juicio civil en una corte federal en Denver y dijo que ella no dudaba de lo ocurrido durante una sesión fotográfica previa a un concierto de 2013, de acuerdo a lo que su hija habló con ella.

"Ella dijo 'mamá, un tipo me acaba de tocar el trasero'... estaba muy alterada, había sido humillada", dijo al jurado Andrea Swift, quien es una de las acusadas en la demanda presentada por el locutor David Mueller.

El abogado de Mueller, Gabriel McFarland, preguntó por qué no se habían puesto en contacto con la policía.

"No quería que este evento definiera la vida de ella. Definitivamente queríamos que se quedara privado, pero no queríamos que él se saliera con la suya", mencionó.

Mueller demandó a Taylor Swift y a otras personas afirmando que fue acusado falsamente y despedido por esa acusación. Pide una indemnización de al menos tres millones de dólares.

Swift lo contrademandó y afirma que sufrió un ataque sexual. Pide una compensación simbólica de un dólar, pero dice que quiere que el caso sirva como ejemplo para otras mujeres que han sufrido de abuso.

Andrea Swift testificó que su hija nunca pidió ninguna acción específica contra Mueller.

También dijo que el incidente cambió su interacción con el público y explicó que las sesiones para que Swift conozca a sus fans son ahora más pequeñas y la interacción con ellos en los conciertos es más limitada.

Previamente en el día Mueller testificó que una fotografía tomada previo al concierto era "rara e incómoda", pero insistió en que le tocó a la cantante las costillas, no el trasero, como ella afirma en su demanda.



jeem