16 de octubre de 2014 / 01:47 p.m.

EU.- Aunque en la actualidad es una de las estrellas internacionales más comprometidas con la lucha por los derechos de la mujer, la actriz Salma Hayek no siempre estuvo tan comprometida con las causas humanitarias, sino que fue un encuentro en la India con la misionera Teresa de Calcuta el que le inspiró para cambiar su estilo de vida con el objetivo de intentar mejorar la de los demás."Cuando fui a Calcuta ni siquiera había pedido que me la presentarán. No estaba intentando hacer el típico 'viaje de estrella'. Pero trabajé allí. Era muy fácil conocerla. Solo hacía falta llegar allí y decirle a cualquier persona: 'Llévame hasta la Madre Teresa'. Y te llevaban. Comenzábamos a las 6 de la mañana. Llegabas a un jardín donde te daban té y plátanos, y después distribuían las tareas del día. Después de ver lo que ella hacía por los otros, su obra... De alguna manera eso me llevó a reflexionar sobre todo lo demás", aseguró la intérprete mexicana durante una entrevista al periódico Le Figaro.Pero la admiración que continúa sintiendo a día de hoy hacia la figura de la difunta misionera no se extiende a todos sus compañeros religiosos, ya que Salma está convencida de que se debería "presionar" duramente a la iglesia mexicana para que comience a luchar más decididamente contra la alarmante violencia doméstica que se vive en su país."La presión para el cambio debe venir siempre del exterior. Todo lo que pertenece a un sistema está bajo control, pero no lo que llega desde fuera. En mi país debemos de presionar más a la iglesia. Uno de mis mayores problemas es saber que simplemente por estar casadas con esos hombres que las maltratan, muchas mujeres tienen miedo de abandonarles y separarse", aseguró la actriz este miércoles durante su intervención en la décima edición del Foro de la Mujer para la Economía y la Sociedad.

 

Foto: AP

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