1 de mayo de 2013 / 01:27 p.m.

El presidente venezolano afirmó que habló con el presidente del Parlamento, Diosdado Cabello, para que tome medidas de "disciplina" tras la violencia que hoy estalló en la Asamblea Nacional, y además, pidió al canciller español "sacar sus narices de Venezuela".

 

Caracas • El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, afirmó que los hechos de violencia que se produjeron hoy en la Asamblea Nacional (AN), que dejaron a varios diputados heridos, no deben repetirse y aseguró que habló con el presidente del Parlamento, Diosdado Cabello, para que tome medidas de "disciplina".

"Conversamos personalmente con el compañero Diosdado Cabello y él va a tomar las medidas de autoridad y disciplina para que no se repitan hechos como ese, porque nosotros tenemos que buscar la paz, la convivencia, el respeto a la Constitución, a las leyes, a las ideas", dijo.

El gobernante comentó en un acto de Gobierno transmitido en cadena obligatoria de radio y televisión que no está de acuerdo con la violencia y aseguró que desde el oficialismo "sabían" que la oposición "venía a provocar violencia". Comentó que en el Parlamento "hubo un cruce fuerte de manos" y que "no debe repetirse" e invitó a tener "tolerancia a la forma de pensar distinto".

La diputada opositora María Corina Machado contó en rueda de prensa que otra legisladora chavista la golpeó y narró que a uno de los legisladores agredidos, Américo De Gracia, le cayeron encima, le dieron golpes y está hospitalizado.

"La diputada que me agredió (...) me tiró al piso, me pateó y me golpeó mientras el diputado Diosdado Cabello sonreía, esto fue al lado de su puesto y el diputado sonreía", narró Machado llorando.

También se refirió a otros seis diputados que recibieron golpes por parte del bando legislador chavista y mostró algunos vídeos que fueron tomados desde los teléfonos celulares de los parlamentarios suplentes que presenciaban la sesión desde el balcón del hemiciclo.

Minutos después de la trifulca, el diputado opositor Julio Borges, ensangrentado, fuertemente golpeado en un ojo y con el pómulo izquierdo visiblemente hinchado, aseguró en el canal privado Globovisión que "se han golpeado a varios diputados hoy".

"Hay que responsabilizar directamente al señor Diosdado Cabello (presidente del Parlamento) que encarna el odio, la represión, el fachismo (del) que él quiere acusar al resto del país", indicó Borges, acusando al presidente del Parlamento de permitir "gente armada dentro del hemiciclo, con guardaespaldas".

El legislador opositor explicó que la agresión fue ejecutada por "varias personas" que se abalanzaron "sin mediar palabra y desde atrás como unos cobardes" contra varios parlamentarios que mostraban una pancarta en la que se podía leer "Golpe al Parlamento".

De otra parte, Maduro pidió hoy al ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel García-Margallo que "saque sus narices" de su país tras desestimar el ofrecimiento de una mediación en la crisis política por la que pasa la nación caribeña tras las elecciones.

"Ha salido el canciller de España a decir que él está listo para venir a mediar en Venezuela (...) canciller, saque sus narices de Venezuela, canciller español: fuera de aquí, canciller español, impertinente", dijo Maduro en un acto de Gobierno transmitido en cadena de radio y televisión.

"Señor, no venga a mediar en Venezuela, vaya a las calles a responderle a la clase obrera española que ustedes le han quitado los derechos al trabajo, al salario a las pensiones", afirmó Maduro.

El presidente venezolano se refería a unas declaraciones de García Margallo tras participar ayer en una reunión de la Organización de Estados Americanos (OEA) en las que el ministro manifestaba la predisposición española a ayudar en Venezuela y a mediar entre los distintos actores políticos.

En las últimas semanas las relaciones bilaterales entre España y Venezuela se tensaron debido a la decisión de Caracas de llamar a consultas a su embajador en Madrid.

La medida se produjo después de que García-Margallo abogara por un recuento electoral rápido en Venezuela para acabar con la actual situación de "interinidad" y por el "acuerdo y el diálogo" ya que el resultado de los comicios certificaba una "polarización muy fuerte".

Maduro respondió advirtiendo que esperaba que España rectificara a tiempo porque si no tomaría medidas "ejemplares" en todos los órdenes, incluido el económico.

Posteriormente, el Gobierno español manifestó el reconocimiento a los resultados difundidos por el Consejo Nacional Electoral, que dieron la victoria a Maduro por un estrecho margen sobre el líder opositor Henrique Capriles. La decisión del Gobierno de Mariano Rajoy fue calificada como "excelente" por Maduro.

Venezuela vive una situación de crisis política tras las elecciones del 14 de abril, ganadas por Maduro en un resultado que el líder opositor, Henrique Capriles, no reconoce y ha anunciado que impugnará.

EFE