31 de marzo de 2013 / 11:19 p.m.

Alrededor de 40 carreteras nacionales están cortadas o con circulación limitada en el centro y norte del país, además 17 distritos están declarados bajo alerta amarilla.

 Lisboa • Las fuertes lluvias de este fin de semana obligaron hoy a cerrar decenas de carreteras en Portugal y provocaron inundaciones, subidas de caudales de varios ríos y deslizamientos de tierras.

Según los servicios de Protección Civil de Portugal, unas 40 carreteras nacionales están cortadas o con circulación limitada en los distritos de Aveiro, Braga, Coimbra, Lisboa, Santarém y Viseu, en el centro y norte del país.

En total hay diecisiete distritos declarados bajo alerta amarilla, según las autoridades portuguesas.

El de Santarém, en el centro del país, ha sido el más afectado con algunos desbordamientos en el río Tajo que obligaron a cortar al menos dieciséis carreteras e inundaron zonas agrícolas.

El caso más grave fue el de la aldea Reguengo do Alviela, cuyo habitantes están aislados al quedar bajo agua los accesos a la localidad y deberán esperar a que bajen los niveles de precipitaciones.

Los aguaceros subieron los niveles de agua del río Duero, que a su paso por Oporto se desbordó e inundó los comercios del puerto fluvial dentro de la ciudad.

En la región central del país, otros ríos aumentaron sus caudales de manera inusual como el Degebe, que atraviesa por la ciudad alentejana de Évora, y el Sizandro, que provocó también perturbaciones de tráfico en Torres Vedras.

En la ciudad de Braga, en el norte del país, la lluvia provocó el deslizamiento de tierras y piedras en una de las vías principales de acceso a la ciudad, que se cerró al tráfico.

Los derrumbes por causa del temporal también provocaron el viernes la muerte de dos personas en un accidente de tráfico en Arouca, a unos 20 kilómetros de Oporto, en el que el automóvil fue arrastrado por la riada hasta el río Arda.

EFE