ALBERTO SANTOS 
15 de octubre de 2015 / 11:48 a.m.

Monterrey.- Con una hora de retraso fue como el grupo Maná regresó a la ciudad de Monterrey.

A pesar de que la hora oficial de inicio del concierto estaba pactada a las 20:30, fue hasta las 21:30 cuando el grupo apareció en el escenario para comenzar con su Cama Incendiada Tour.

El grupo terminó la prueba de sonido y se fue a cambiar a su hotel ubicado en la zona de San Pedro, del cual salieron a las 19:30 en ruta a las instalaciones de la Arena, sin contar con el tráfico que se acumula a esa hora, lo que les provocó el retraso.

Los fanáticos del meet & greet esperaron por más de una hora por poder conseguir una foto.

El espectáculo por fin arrancó en punto de las 21:30 cuando una gigantesca tela blanca se convirtió en una pantalla donde se fueron proyectando diversas imágenes de personas en un desierto. La manta cayó para darle paso a la banda, quien comenzó la velada con su éxito "La prisión".

El concierto arrancó con un espectáculo visual en el que sobresalieron pantallas LED que recorren todo el escenario, pirotecnia y luces robóticas, el mismo con el que primero recorrieron Estados Unidos y España.

"Muy buenas noches, Monterrey. Ya los extrañábamos mucho y es por eso que estamos empezando nuestra gira por estos rumbos. Desde que éramos Sombrero Verde aquí nos recibieron muy bien", comentó Fher para comenzar "Adicto de tu amor", de su nuevo disco.

Maná sólo logró prender al público con temas de sus primeros discos, pues aquellos que son de las nuevas producciones, en específico del CD nuevo, sentó a los presentes.

"Corazón espinado", "La cama incendiada", "Amor clandestino", "Eres mi religión" y "Cuando los ángeles lloran" formaron parte del repertorio.

El público se prendió con la banda con temas como "Clavado en un bar" y "Me vale", mientras alzaban al aire las bebidas con las que disfrutaban del concierto.

"Te lloré un río", "El reloj cucú", "Mariposa traicionera", "Bendita tu luz", "Vivir sin aire" y "Si no te hubieras ido" fueron parte del concierto.

En un extremo del lugar colocaron un escenario alterno en forma de cama, donde cantaron en acústico.