EFE
9 de junio de 2013 / 02:59 p.m.

Johannesburgo • El expresidente sudafricano Nelson Mandela sigue "en estado grave pero estable" tras ingresar ayer en un hospital de Pretoria por la recaída de una infección pulmonar, informó el portavoz de la presidencia de Sudáfrica, Mac Maharaj.

"Su estado es el mismo que el mencionado en la declaración emitida anteriormente", dijo Maharaj, citado por la agencia de noticias sudafricana Sapa, pocas horas después de anunciarse en un comunicado oficial la hospitalización de Mandela, de 94 años.

El portavoz de la presidencia reiteró el diagnóstico y en declaraciones al canal televisivo NCA, precisó que el Premio Nobel de la Paz 1993, respira por sí mismo, lo que es una "buena señal".

El expresidente, señala el comunicado, "está recibiendo cuidados de expertos médicos y los doctores están haciendo todo lo posible para que mejore y esté cómodo".

"El presidente Jacob Zuma, en nombre del gobierno y la nación, desea a Madiba (como se conoce popularmente a Mandela en su país) una rápida recuperación, y pide a los medios y a los ciudadanos que respeten la intimidad de Madiba y su familia", añade el comunicado.

Aunque el gobierno no ha precisado el centro médico que atiende a Mandela, algunos periodistas se concentraron a las puertas de un hospital en Pretoria para comprobar qué vehículos entran y salen del edificio, según Sapa.

A las puertas de la casa de Mandela en el barrio de Houghton, en Johannesburgo, también se concentró un grupo de periodistas equipados de cámaras, aunque sólo había tres automóviles estacionados ante la vivienda y no se percibía movimiento de gente entrando o saliendo, de acuerdo con la agencia sudafricana.

Tras conocerse el ingreso de Mandela, algunos partidos y organizaciones del país expresaron sus mejores deseos para el ex mandatario.

El portavoz del gubernamental Congreso Nacional Africano (ANC, por sus siglas en inglés), Jackson Mthembu, le expresó, a través de un comunicado, los "mejores deseos para una rápida recuperación, de manera que sea dado de alta pronto y vuelva al cuidado y la comodidad de su casa".

El ex presidente ingresó el pasado marzo en un hospital del país por el mismo problema y fue tratado intensivamente durante diez días, hasta que darlo de alta el 6 de abril.

Mandela vive bajo permanente vigilancia médica entre Johannesburgo y Qunu, la localidad oriental donde pasó su infancia.

La salud de Mandela es un tema de preocupación en Sudáfrica por su avanzada edad. Desde 2010 no ha vuelto a aparecer en público. Aún así, sigue siendo un hombre venerado por su pueblo por haber evitado una explosión de violencia en la transición entre el régimen racista del apartheid y la democracia, en 1994.