16 de junio de 2013 / 10:31 p.m.

Río de Janeiro • La policía brasileña utilizó gases lacrimógenos y balas de hule para dispersar a unos 300 manifestantes que intentaban acercarse al Estadio Maracaná durante el partido de México frente a Italia en la Copa Confederaciones.

La protesta es la más reciente de una oleada de protestas que sacuden al país contra el aumento en las tarifas de autobús y la inversión en el Mundial del próximo año.

Los manifestantes habían llegado al recinto deportivo en Río de Janeiro en momentos que jugaban las selecciones de México e Italia por el torneo intercontinental, con pancartas en las que rechazaban los gastos realizados en estadios y otras obras para realización de la copa.

Inicialmente, el grupo de manifestantes se había alejado del estadio cuando la policía les impidió llegar al local del partido, pero utilizaron otra ruta para volver a aproximarse, lo que provocó un nuevo choque con la policía, que los dispersó con gases lacrimógenos.

La policía informó de cinco personas detenidas durante la protesta, la última en una ola de manifestaciones iniciadas la semana pasada en Sao Paulo contra el aumento de 10 centavos de dólar en el valor del pasaje de autobús. No se informó de personas heridas.

Ayer, unos 500 manifestantes protagonizaron fuertes choques con la policía en Brasilia, en momentos que se inauguraba la Copa de las Confederaciones con el partido entre Brasil y Japón. Según la policía, 29 personas fueron detenidas en Brasilia.

AP