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8 de abril de 2015 / 10:56 a.m.

MONTERREY.- A principios de la década de los cuarenta, la industria cinematográfica destacó sus mejores películas con la revelación de nuevos directores y el surgimiento de actores y actrices, y voces que se escuchaban al son del mariachi, guitarra o piano y rostros bellos.

En la llamada "Época de Oro" la leyenda de una mujer comenzaba; era María Félix de quien el Premio Nobel, Octavio Paz, señaló que "nació dos veces": como mujer y para esculpir su figura de diva.

Nació un 8 de abril de 1914 en Álamos, Sonora, y fue registrada como María de los Ángeles Félix Guereña.

María Félix creía en su suerte, le gustaban las grandes joyas (reptiles), disfrutaba de las fiestas taurinas, el tango y el intelecto de escritores y pintores.

Su carrera la llevó a protagonizar casi 50 películas, no sólo realizadas en México, también en España, Francia e Italia, rechazando oportunidades en Hollywood.

"Cuando hice cine las mujeres eran tratadas como esclavas; yo les demostré lo contrario y mira como están: ¡las liberé!", expresó en una entrevista en los noventa.

Con los años, la personalidad de "La Doña" (conocida así por la película que la caracteriza "Doña Bárbara") fue admirada por su enigmática belleza, carácter, su poder y genialidad, pero también no faltó quien la criticara por sus amores, dinero, relaciones públicas, pero ella simplemente declaraba: "lo que la gente cuenta son puras mentiras, es chafa lo que dicen de mí".

La mujer inspiración de Agustín Lara por "María bonita", se instaló en la memoria de México al interpretar a mujeres fuertes, capaces de imponerse ante la figura del macho mexicano de su época.

María Félix
María Félix

José Alfredo Jiménez no pudo contar lo mismo, "Ella" lo rechazó y provocó que llorara al mismo tiempo que intentaba olvidarla al estilo Jalisco.

Además de ser retratada en las pinturas de Diego Rivera, una de esas obras fue odiada por María Félix y la cual se deshizo de ella. Así como pintores franceses, el más especial era Antonie Tzapoff, su último compañero hasta que falleció.

"Yo siento que el tiempo no pasa para mí, yo no veo pasar el tiempo".

"La Doña" decía: "¿Luchar por un hombre?... hay tantos".

Se casó cuatro veces; quedó viuda tras la muerte de Jorge Negrete al año de casados, y con Alejandro Berger en 1974 con quien duró 18 años. Pero la muerte que le rompió el corazón fue la de su hijo Enrique Álvarez Félix en 1996.

María Félix
Sus frases no sólo están en los archivos de una videoteca, sino que son parte de la cultura mexicana | ESPECIAL

Además de su natalicio, hoy también se cumplen 13 años de que uno de los íconos del cine mexicano se fuera al otro mundo.

Era 2002, cumplía 88 años. El día no era de fiesta, familiares, amigos, conocidos, el pueblo mexicano despedía a la mujer, a la actriz a la diva que levantaba la ceja para advertir algo.

Se trataba del último adiós de la dama de la intensa mirada. La que levantaba el dedo índice para señalar, quien fumaba por "homenaje" en nombre de Alex y la que amaba lo extravagante y la libertad.

El mito que envuelve la personalidad de María Félix sigue vigente. Sus frases no sólo están en los archivos de una videoteca, sino que son parte de la cultura que las mujeres comparten en redes sociales, aunque algunos nunca hayan sido pronunciados por sus labios.