Agencias
28 de julio de 2013 / 02:03 a.m.

 

Al menos 35 personas han muerto por el impacto de varios misiles lanzados por las fuerzas del presidente sirio, Bashar al Asad, contra el populoso barrio de Bab al Nairab, en Alepo (norte), la segunda ciudad de Siria, según denunció hoy la oposición siria.

La Coalición Nacional Siria (CNFROS), principal alianza opositora, señaló que los misiles eran tierra-tierra y que su caída, la noche del jueves, causó decenas de heridos. La agrupación renovó su llamamiento a la comunidad internacional para que "asuma sus responsabilidades de protección de los civiles sirios y ponga fin a las violaciones continuas de Al Asad de los convenios internacionales".

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Londres, pero con una amplia red de activistas sobre el terreno, confirmó la muerte de 29 personas, entre ellas 19 menores de edad y cuatro mujeres.

El grupo precisó que los proyectiles tenían como objetivo una sede del grupo islamista "Estado Islámico de Irak y del Levante", cercano a Al Qaeda, pero que impactaron a decenas de metros en viviendas de civiles. El pasado jueves, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, confirmó que ya han muerto más de cien mil personas en Siria desde el inicio del conflicto en marzo de 2011.

Asimismo, Ban Ki-moon revisará el acuerdo con Siria para investigar el empleo de armas químicas en el país antes de difundir los detalles del pacto, informó hoy una portavoz de la institución. Ban se reunirá el próximo lunes con los dos delegados que alcanzaron el acuerdo, dijo a la AFP Morana Song, portavoz de la ONU.

La ONU informó el viernes que alcanzó un acuerdo con Siria para investigar la utilización de armas químicas pero no aportó detalles sobre si el régimen permitiría la visita de inspectores. "Las discusiones fueron rigurosas y productivas y condujeron a un acuerdo sobre cómo seguir adelante", señaló el documento, sin ofrecer más detalles.

Ban ha demandado el acceso irrestricto para investigar todas las denuncias sobre el uso de armas químicas en el conflicto que dura desde hace 28 meses. Siria ha insistido en que la ONU sólo investigue su denuncia de que los rebeldes de la oposición usaron armas químicas en el ataque a la localidad de Khan al Asal, el 19 de marzo pasado.

La ONU informó que ha recibido hasta el momento trece reportes de ataques con armas químicas durante el conflicto. Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos afirman que todos esos ataques han sido realizados por las fuerzas del presidente Bashar al Asad. Rusia, el más importante aliado de Asad, afirma que sus investigaciones demuestran que los rebeldes opositores han empleado gas sarín durante el ataque a Khan al Asal.