6 de junio de 2013 / 09:06 p.m.

Washington DC -Baltimore • El senador republicano y ex candidato a la presidencia de Estados Unidos John McCain urgió hoy a llevar a cabo "acciones decisivas" en el conflicto sirio, que, a su juicio, pasarían por, entre otras cosas, realizar ataques aéreos, y exhortó al presidente Barack Obama a tomar cartas en el asunto.

A juicio de McCain, Estados Unidos debería, además de realizar ataques aéreos, proveer a los rebeldes de armas pesadas y munición, así como establecer una zona de protección para la gestación de un gobierno provisional.

"Nuestros aliados quieren que Estados Unidos y el presidente lideren, por lo que (Obama) debe llevar a cabo un liderazgo prolongado, franco y determinado", indicó McCain en una intervención en el centro de estudios Brookings Institution de Washington, después de visitar Siria clandestinamente la semana pasada y hablar con grupos rebeldes.

"Parece que las líneas rojas se han cruzado más de una vez (en el conflicto sirio)", apuntó el senador en referencia a los informes que apuntan al uso de armas químicas por parte del régimen de Bashar Al Asad, por lo que hizo especial hincapié en la necesidad de que "ganen los buenos".

"Necesitamos que ganen los tipos buenos, y quien dice que no sabemos quiénes son es que es un ingenuo o un ignorante", se mostró contundente McCain, para denunciar luego que las únicas fuerzas que no están recibiendo armamento son aquellas "moderadas y democráticas que luchan por los mismos valores que nosotros defendemos".

El senador por Arizona también se refirió a la situación general en Oriente Medio, por la que admitió estar "más preocupado que nunca" desde "los días más oscuros de la guerra de Irak", ya que, a su parecer, se está apoderando de la región un "conflicto sectario".

"La estrategia de EU en Oriente Medio debe incluir un fortalecimiento de las fuerzas de seguridad en la región así como en el norte de África", valoró McCain, quien lamentó que la caída de gobiernos a raíz de la primavera árabe está dejando "vacíos de poder" que los grupos afiliados a Al Qaeda trabajan para ocupar.

"Nuestros intereses de seguridad nacional sufrirán si los extremistas se apoderan de Oriente Medio como ocurrió el 11-S", dijo el veterano senador.

Mientras, los combates entre las fuerzas del régimen sirio y los rebeldes llegaron hoy a la frontera con Israel con la lucha por el control del paso de Quneitra, en los altos del Golán, tomado por los insurgentes durante al menos unas horas.

Estas operaciones han desbordado los márgenes del territorio sirio y han llevado a Israel a reforzar la seguridad en el Golán y a Austria a retirar sus cascos azules dentro de la misión de la ONU. Circulan informaciones contradictorias sobre qué bando mantiene en su poder el paso fronterizo.

El insurgente Ejército Libre Sirio (ELS) y grupos de activistas anunciaron a primera hora del día que habían expulsado a las tropas gubernamentales del único paso entre Israel y Siria, países que se encuentran todavía en situación técnica de guerra desde que el Ejército israelí tomó los altos del Golán en el conflicto de 1967.

Esta captura fue confirmada en primer momento por el Ministerio de Defensa de Austria, que tiene unos 380 cascos azules desplegados en el Golán, aunque poco después señaló que las tropas del régimen sirio habían recuperado la posición.

El portavoz de la Comandancia Suprema del ELS, Qasem Saadedin, negó que las fuerzas del régimen del presidente sirio, Bashar Al Asad, hayan retomado el control del cruce fronterizo. Saadedin explicó también que los rebeldes libran todavía intensos combates con las fuerzas del régimen en torno a Quneitra, antigua capital de la región del Golán, que fue destruida por Israel en 1974 antes de abandonarla.

El representante de la opositora red Sham en Quneitra, Shamel al Yulani, aseguró por su parte que los choques prosiguen entrada la noche en la zona, adonde el régimen envió refuerzos militares tras el inicial avance rebelde. Según Al Yulani, los combatientes del ELS "liberaron" el paso y amplias zonas de Quneitra durante unas horas, pero las fuerzas del régimen lanzaron una amplia campaña militar para recuperar este sitio.

"Ninguna de las partes puede decir que controla el paso fronterizo, porque los choques continúan", subrayó el activista, que señaló varios ataques rebeldes contra puestos militares de la zona. Al Yulani añadió que, aunque la frontera entre Israel y Siria es una zona desmilitarizada, el ejército sirio introdujo tanques y armas pesadas, aunque después las retiró.

De hecho, el ejército de Israel ha elevado una queja a la ONU sobre la presencia de tropas sirias en la zona. Los enfrentamientos, en los que los rebeldes utilizan armas ligeras y ametralladoras, han causado numerosas víctimas en ambos bandos, aunque no hay una cifra precisa.

El director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, Rami Abderrahman, explicó por teléfono que el asalto contra el paso de Quneitra forma parte de una serie de ataques lanzados por los rebeldes contra puestos de las fuerzas del régimen de la zona, como el de Beit Yin.

Por su parte, la agencia de noticias oficial siria, Sana, anunció que las fuerzas de seguridad mataron hoy a varios "terroristas" que intentaron atacar y tomar el control del paso de Quneitra. Según esa fuente, ambulancias israelíes han trasladado a algunos rebeldes heridos al Golán ocupado, "lo que representa una prueba de la estrecha relación de Israel con estos grupos".

Coincidiendo con la lucha en la frontera con Israel, las fuerzas del régimen sirio recuperaron el control del barrio de Jalediya en la ciudad central de Homs, uno de los bastiones de la oposición armada. Las fuentes afirmaron que las tropas gubernamentales "limpiaron el barrio de Jalediya de terroristas y restablecieron la paz y la estabilidad", dijeron fuentes oficiales.

Este nuevo avance gubernamental ocurre al día siguiente de que el régimen retomara el control de la estratégica localidad de Al Quseir, en la provincia de Homs y próxima a la frontera con el Líbano.

Sobre la batalla en Al Quseir, las fuentes revelaron hoy que las fuerzas armadas sirias mataron a al menos 1,200 combatientes vinculados al islamista Frente al Nusra, relacionado con Al Qaeda, y detuvieron a un millar de distintas nacionalidades en esa población.

A la presencia de combatientes extranjeros en Siria se sumó hoy la voz del líder de Al Qaeda, el egipcio Ayman al Zawahiri, que instó en un audio a los yihadistas en Siria a unirse y luchar hasta el establecimiento de un Estado islámico en ese país.

Al Zawahiri advirtió a los combatientes en Siria de que "EU y sus aliados pretenden sustituir el gobierno criminal de Bashar al Asad por uno dependiente que proteja a Israel y rechace la 'sharía" o ley islámica.

EFE