17 de junio de 2013 / 02:31 p.m.

 La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente del país, Joachim Gauck, rindieron hoy un homenaje a los participantes en la primera revuelta popular contra el régimen de la extinta República Democrática Alemana (RDA), ocurrida el 17 de junio de 1953 y reprimida de forma sangrienta.

""Los manifestantes de la protesta que fue aplastada de forma sangrienta superaron su miedo y salieron a la calle a protestar contra la arbitrariedad del régimen"", dijo Merkel en un acto celebrado en el cementerio berlinés de la Seestrasse, en presencia de varios supervivientes de la revuelta.

Merkel y Gauck depositaron una corona en el monumento dedicado a los rebeldes en ese cementerio y la canciller en su intervención subrayó que la protesta del 17 de junio de 1953 fue el antecedente remoto de la caída del muro de Berlín, el 9 de noviembre de 1989.

Gauck almorzó posteriormente con el grupo de supervivientes de la revuelta y mantuvo un diálogo con ellos.

El 17 de junio de 1953 en varios lugares de la RDA salieron a la calle más de un millón de personas en una protesta que inicialmente se dirigía en contra del aumento de las metas de producción para los trabajadores y que finalmente, según Merkel, se convirtió en un llamamiento a la libertad y a la democracia.

Las manifestaciones fueron reprimidas por el régimen de la RDA con ayuda de las tropas de invasión soviéticas y muchos de los manifestantes fueron condenados después a muerte o a penas de prisión.

Hasta 1990, el 17 de junio fue el Día de la Unidad Alemana y, como tal, la fiesta nacional que, después de la reunificación, pasó a celebrarse el 3 de octubre

Con motivo del 60 aniversario de la revuelta, la plaza que está en frente del Ministerio de Finanzas ha recibido el nombre de Plaza la Sublevación Popular de 1953 y la vía que une la Puerta de Brandeburgo y la Reuterplatz en Berlín lleva el nombre de Avenida del 17 de junio.

Este aniversario ha estado marcado por el deseo de darle a la efeméride el lugar que, como lo dijo Gauck, "le corresponde en la memoria colectiva alemana".

En declaraciones al canal de youtube del gobierno alemán, el ministro del Interior, Hans-Peter Friedrich, consideró que el 17 de junio había marcado el comienzo de un movimiento de resistencia que terminaría triunfando el 9 de noviembre de 1989.

El comisionado para los archivos de la STASI del gobierno, Roland Jahn, ha propuesto volver a convertir en fiesta nacional el 17 de junio.

No obstante, el encargado de asuntos del este de Alemania, Christoph Bergner, se ha distanciado de esa propuesta por considerar que ello no contribuye a hacer más vivo el recuerdo de esa fecha en la memoria de los alemanes.

Bergner recordó que, durante los años en que el 17 de junio fue fiesta nacional en la República Federal de Alemania (RFA), el sentido de la fecha se fue perdiendo para quedar reducida finalmente a un día libre más durante el año.

Gauck atribuye el relativo olvido de ese día a que el régimen de la RDA logró estigmatizar la revuelta como el resultado de una conspiración anticomunista lo que llevó a que ni siquiera el movimiento que llevó a la caída del muro de Berlín se considerara heredero de la misma.

— EFE