AP
30 de July de 2016 / 06:00 AM

NUEVA YORK.- Para su nueva cinta, Lights Out: Cuando las Luces se Apagan, Teresa Palmer asegura que buscó en una parte de ella que en su infancia le temía a la oscuridad.

"Recuerdo que tenía una lámpara de esas que se tocan, y la golpeaba hasta obtener la luz más brillante. Recuerdo que mi mamá iba siempre y me decía: 'Es muy brillante para dormir, tenemos que ponerle en el más bajo'. Y yo me ponía en plan de: 'Ok mamá, buenas noches'. Y entonces (golpeaba el botón) de nuevo al más brillante. Simplemente estaba petrificada".

En la cinta, ya en cartelera en la Ciudad, Palmer interpreta a una joven mujer distanciada de su familia por un trauma que vivió al crecer, pero que regresa a ellos cuando su hermano menor comienza a experimentar lo mismo que ella.

Palmer asegura que las escenas emocionales le "pasaron la cuenta" en el set a nivel físico, donde experimentó migrañas por tres días.

Algo curioso en retrospectiva, dice, es que la mujer que interpreta al espíritu maligno en la cinta es en realidad súper dulce en la vida real.

"La conozco. Fue mi doble en 'Yo Soy el Número 4'. Su nombre es Alicia Vela-Bailey y es una increíble doble de acción y contorsionista. Es muy delgada, y la manera en que se movía era realmente anormal. Nunca había visto a nadie mover su cuerpo de esa manera, así que ella lo hizo muy aterrador", dijo.

Palmer hizo buenas migas muy rápido con su joven coestrella, Gabriel Bateman, quien interpreta a su hermano.

"Siempre checaba con él y me aseguraba.'¿Estás bien? ¿Cómo te sientes? ¿Deberíamos tomar un descanso?'".

Lights

La actriz de 30 años, quien espera a su segundo hijo con el actor, escritor y director Mark Weber, asegura que siempre ha tenido una buena conexión con los niños.

"Siempre me han agradado los niños. Recuerdo cuando tenía 10, todos mis amiguitos eran los niños y niñas de 6 que cuidaba y llevaba al patio a jugar. Siempre he sido muy maternal en ese sentido y ahora, que soy madre, ha aumentado".

Tras aparecer en nueve filmes desde 2014, Palmer señala que planea un "año de no". Cuando vuelva a trabajar, busca llevar a sus hijos al set.

"Tengo el lujo de poder trabajar y ser madre porque Hollywood realmente está cobijando a las madres actualmente, así que puedo llevar a mi hijo a todas partes. Él ha viajado conmigo a todos los sets. No he pasado un día sin él", asegura.