6 de marzo de 2013 / 10:31 p.m.

Las centrales obreras reclamaron reducir la jornada laboral sin alteraciones salariales, reformas en los sistemas de pensiones y jubilaciones, dedicar 10 por ciento del PIB a la educación y un 10 por ciento del presupuesto a la salud, y acelerar la reforma agraria.

 Brasilia • Miles de trabajadores brasileños, movilizados por las principales centrales obreras del país se manifestaron hoy en Brasilia para reiterar sus exigencias de reducir la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales, sin alteraciones salariales.

La marcha discurrió pacíficamente por la céntrica Explanada de los Ministerios, una avenida que concentra todos los edificios del poder público, y según cálculos de la policía congregó a cerca de 25 mil personas.

La manifestación fue convocada por Fuerza Sindical, la Central Única de Trabajadores (CUT), la Unión de General Trabajadores (UGT) y otras federaciones de sindicatos y tuvo como principal demanda la reducción de la jornada laboral, que los líderes obreros exigen desde hace más de cuatro años sin encontrar eco.

Sin embargo, el secretario general de Fuerza Sindical, Joao Carlos Goncalves, declaró que los sindicatos están convencidos de que pueden "sensibilizar" al Gobierno y al Congreso para que la reforma laboral que demandan sea discutida. "La expectativa es positiva", porque "se han congregado todas las centrales sindicales del país" y "su voz tiene que ser escuchada por el poder político", apuntó.

Durante la marcha, los sindicatos también exigieron reformas en los sistemas de pensiones y jubilaciones, que el Gobierno dedique un 10 por ciento del producto interior bruto (PIB) a la educación y un 10 por ciento de su presupuesto anual a la salud, y que acelere sus planes de reforma agraria.

Una vez concluida la manifestación, una pequeña comisión de sindicalistas fue recibida por el presidente del Senado, Renán Calheiros, y el de la Cámara de Diputados, Henrique Alves, quienes recibieron sendos documentos con las demandas de las centrales.

EFE