20 de junio de 2013 / 01:18 a.m.

Los Ángeles • Residentes de la bahía de San Francisco, California, expresaron su solidaridad e iniciaron una campaña de defensa a favor de la mexicana Virginia Ramos, quien por décadas ha vendido tamales en las afueras de un club de motocicletas.

Ramos, mejor conocida como la "Lady tamales", fue desalojada del sitio donde vendía el tradicional platillo mexicano y como despedida decidió festejar su cumpleaños número 60 con una fiesta el próximo viernes en el lugar en el que instala su puesto.

Sin embargo, el festejo-despedida, se convertirá en un acto de solidaridad con Ramos al que se prevé acudirán cientos de sus cinco mil 533 seguidores.

"Yo espero que lleguen más de mil personas, toda la ciudad anda alborotada", dijo Ramos en conversación vía telefónica con Notimex.

Ramos decidió esta semana que despejara el lugar donde instalaba su puesto cada ocaso desde la década de los años 90 en las afueras de un club de motocicletas y un bar, luego que el nuevo propietario del lugar le exigió no instalarse más y tras una orden de las autoridades.

La orden de que abandonara el sitio donde vendía tamales llegó esta semana al cabildo de gobierno de la ciudad, a donde varias personas hablaron en defensa de que Ramos mantenga su negocio en el lugar o se le asigne uno mejor ubicado.

El regidor David Campos dijo que esta semana recibió "no cientos, sino miles de llamadas" del público que piden que interceda a favor de la "Lady tamales".

Campos elogió que Ramos sea "ya un ícono de nuestra ciudad".

Comentó que en ocasiones Ramos prolonga su venta de tamales hasta la madrugada y "parece que milagrosamente está ahí cuando los residentes de San Francisco la necesitan".

Virginia Ramos, quien nació en Jalisco pero creció en Nayarit y luego emigro a Estados Unidos, afirmó que su éxito reside en que "hago los tamales amarrados de los dos lados, estilo Nayarit, por eso les gustan tanto".

Cuando Ramos llegó al vecindario latino de La Misión se dedicaba a hacer la limpieza en casas, pero en 1993 decidió vender tamales porque sus ingresos eran insuficientes.

Fue vendedora ambulante hasta 1998 cuando un inmigrante alemán le propuso al dueño de un club de motociclistas de Harley Davidson que dejara a Ramos vender en las afueras del local.

Poco después se registró un tiroteo y cerraron el club, pero Ramos mantuvo su puesto hasta que hace unas semanas el nuevo dueño del local "me corrió, me dijo que los tamales no tienen que ver con las motocicletas ni los bares", denunció la mexicana.

En algunos de sus últimos anuncios, Ramos informó a sus clientes y seguidores que instalará su puesto por unas horas cada noche en la calle Polk, cerca del centro financiero de la ciudad. También surte sus tamales a un bar y a un par de restaurantes en la ciudad.

El tamal es uno de los platillos tradicionales de la gastronomía mexicana, los cuales se elaboran con harina de maíz, carne y verduras al gusto y se envuelven en hojas del mismo maíz.

NOTIMEX