23 de septiembre de 2013 / 11:19 p.m.

Londres, 24 sep.- Más de dos millones de niños en Siria corren el peligro de desnutrición debido al conflicto armado en ese país, alertó hoy la organización humanitaria británica "Save the Children".

En un comunicado, la ONG señala que los afectados por los enfrentamientos bélicos en Siria no han podido comprar suficiente comida, mientras los precios de los alimentos han subido y hay dificultades para la producción de comestibles.

En las zonas rurales de Damasco, uno de cada 20 menores está desnutrido, según "Save the Children", que ha reunido testimonios de personas refugiadas en los países vecinos que denunciaron las dificultades de las familias para alimentar a sus hijos. La ONG señala que muchos niños se han visto obligados a vivir de lentejas y pan durante días.

Además, la organización cita el caso de una familia que debido a las explosiones se refugió en el sótano de una vivienda, donde sus miembros se alimentaron de pan durante cuatro días. La falta de alimentos ha disparado los precios hasta el punto de que los suministros básicos han subido hasta un cien por ciento, según la organización humanitaria.

"El mundo ha hecho muy tarde, muy poco. A los niños de Siria les han disparado y bombardeado y han quedado traumatizados por el horror de la guerra.

El conflicto ha dejado ya a miles de niños muertos y ahora hay una amenaza de los medios para subsistir", afirmó el director de la organización, Justin Forsyth.

Forsyth agregó que los pequeños sirios han quedado "solos y traumatizados" por el conflicto. "Incluso si el mundo no puede ponerse de acuerdo sobre cómo poner fin al conflicto, seguro que puede ponerse de acuerdo en que la ayuda debería llegar a cada niño que lo necesita en Siria. No hay espacio para el retraso o el argumento. A los niños de Siria no se les debería permitir pasar hambre", afirmó.

Hace una semana, Estados Unidos y Rusia llegaron en Ginebra a unos acuerdos para que Siria entregue las armas químicas tras el devastador ataque del pasado 21 de agosto en Damasco.

EFE