29 de marzo de 2013 / 01:44 p.m.

 Un monje tibetano murió tras prenderse fuego en la provincia china de Gansu (noroeste del país), lo que eleva a 114 los intentos de inmolación (de los que al menos 96 acabaron en muerte) desde 2009 en protesta por el control y la ocupación china, según informó hoy la agencia tibetana Phayul.

El monje, identificado como Kunchok Tenzin, de 28 años y del monasterio de Mogri -situado en la prefectura de Luchu- se prendió fuego el martes, 26 de marzo, en la calle cerca de su monasterio, según informa la agencia, que asegura que tal caso ha tardado a salir a la luz "por la opacidad de los medios chinos y la operación de seguridad desplegada en la zona".

Tras la muerte del monje, ""los testimonios cargaron con el cuerpo hasta el monasterio, donde se quemó la misma noche para evitar que cayera en manos de las fuerzas de seguridad chinas"", dice la agencia, que acompaña la noticia con una fotografía del cuerpo calcinado.

Este caso se suma a la inmolación de Lhamo Kyab en la provincia china de Gansu (noroeste) y de una madre de cuatro hijos en Sichuan (centro) el pasado lunes, unos sucesos que en ambos casos acabaron con la muerte de los afectados.

En 2013, el número de intentos de inmolación asciende a 16, una proporción que, de seguir así, podría igualar los registros del año pasado, que cerró con 85 personas que se prendieron fuego.

Estos casos coinciden con la celebración, ayer, del "Día de la Emancipación" en el Tíbet, una fiesta instaurada por el Gobierno chino en 2009 para defender sus políticas en el Techo del Mundo.

El 28 de marzo de 1959, ocho años después de que el Ejército Popular de Liberación comunista entrara en el Tíbet, y una vez huido el Dalai Lama, Pekín ordenó la disolución del gobierno local tibetano para reemplazarlo con uno afín al régimen comunista.

Un hecho que las autoridades chinas califican de ""reforma democrática que puso fin al sistema de servidumbre feudal que existía hasta el momento"".

Pekín acusa al Dalai Lama y a los grupos de apoyo al independentismo tibetano en el exilio de aplaudir y animar estas inmolaciones, pese a que el líder espiritual y premio Nobel de la Paz en 1989 ha pedido el cese de estas protestas suicidas.

China asegura que el Tíbet es desde hace siglos parte inseparable de su territorio, mientras que los tibetanos argumentan que la región fue durante mucho tiempo virtualmente independiente hasta que fue ocupada por las tropas comunistas.

EFE