23 de octubre de 2013 / 04:10 p.m.

BAGDAD.-Una bomba estalló durante la hora pico matutina en una calle comercial del vecindario Amariya en el oeste de Bagdad, lo que provocó la muerte de cuatro personas y que 10 quedaran heridas, informó la policía.

Dos clientes murieron y ocho resultaron heridos cuando una bomba explotó en un mercado al aire libre en el área de Abu Ghraib, justo al oeste de la capital iraquí, dijeron las autoridades. Además, indicaron, unos pistoleros mataron a tiros a dos policías que se dirigían a su trabajo en Ramadi, a 175 kilómetros (70 millas) al oeste de Bagdad. La ciudad es la capital provincial de la provincia occidental de Anbar y ex bastión de al-Qaida.

En la tarde, cinco compradores perdieron la vida y 13 quedaron heridos cuando una bomba estalló en un mercado en el poblado de Madain, a 20 kilómetros (14 millas) al sur de Bagdad.

Desde abril, la violencia en el país se ha intensificado a niveles no vistos desde 2008. En lo que va del mes, cuando menos 450 personas han muerto en atentados en diversas partes de Irak, de acuerdo con un conteo de The Associated Press.

Por otro lado, las autoridades elevaron el miércoles a 19 la cifra de muertos de los ataques efectuados la noche anterior contra la policía en Anbar, incluidos tres civiles. Reportes anteriores habían indicado que ocho agentes habían muerto en esos atentados.

En el primer ataque el martes por la noche, un atacante suicida estrelló su automóvil cargado de explosivos contra un retén a la entrada del poblado de Rutba, lo que provocó la muerte de cinco policías. Otro agresor dirigió su vehículo hacia un paso a desnivel cercano donde varios policías se encontraban de pie, lo cual derivó en la muerte de cuatro de ellos y de tres choferes de camión civiles. Siete policías más murieron en otros enfrentamientos en la inestable provincia.

Funcionarios médicos confirmaron las cifras de fallecimientos. Todos hablaron a condición de guardar el anonimato porque carecen de autorización para hacer declaraciones a la prensa.

Hasta el momento nadie se había adjudicado la responsabilidad de los atentados del martes, aunque los ataques suicidas y con automóviles son una de las estrategias favoritas de la rama local de al-Qaida, que suele tener como blancos los mercados, los cafés y las calles comerciales, así como miembros de las fuerzas de seguridad.

AP