19 de mayo de 2013 / 05:12 p.m.

El Cairo • Las fuerzas militares sirias lanzaron el domingo una ofensiva para recuperar una ciudad estratégica en poder de la insurgencia cerca de la frontera libanesa, indicó un funcionario del gobierno, al tiempo que activistas dijeron que los ataques aéreos y obuses del régimen contra esa localidad dejaron al menos 16 muertos, incluidos combatientes de la oposición.

La ciudad siria occidental de Qusair, de unos 20 mil habitantes, se encuentra sitiada desde hace semanas por efectivos del gobierno. Según activistas de oposición, miembros del grupo extremista libanés Jezbolá luchan junto con las tropas del presidente Bashar Assad en el área.

Jezbolá ha sido un firme aliado de Assad durante el conflicto en Siria.

Dieciséis personas, incluidos rebeldes, murieron antes del mediodía en Qusair, indicó el Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, aunque es previsible un aumento de la cifra debido a que continúan librándose fuertes combates y se han intensificado las operaciones de las fuerzas militares.

En declaraciones vía telefónica, un funcionario del gobierno en Qusair dijo que las fuerzas gubernamentales han rodeado la ciudad y reforzaron tres posiciones ofensivas a su alrededor, al tiempo que dejaron un "paso seguro para los civiles que huyen y los terroristas armados que deseen rendirse".

"La ofensiva para liberar Qusair ha comenzado", dijo el funcionario a The Associated Press". No abundó en detalles y solicitó el anonimato porque no está autorizado a hacer declaraciones a la prensa.

Las autoridades en Damasco no estuvieron disponibles de inmediato para que dieran detalles de la ofensiva. El gobierno y sectores leales a Assad rechazan que haya una guerra civil en el país y atribuyen el conflicto a "terroristas" —término que utilizan para referirse a los combatientes rebeldes— respaldados por una conspiración extranjera.

Qusair, cercana a la frontera con Líbano y a 164 kilómetros al noroeste de la capital siria, es estratégicamente importante porque también une Damasco con la costa occidental de Siria, donde se concentran los sectores leales al régimen.

Entre estos figuran los alawitas, seguidores de una derivación chií a la que pertenece la familia Assad. La mayoría suní de Siria es la actora principal de la rebelión contra Assad.

La ofensiva contra Qusair podría ser un intento del régimen para recuperar tanto terreno como le sea posible antes de aceptar algún diálogo con la oposición dentro de los recientes intentos de Estados Unidos y Rusia para hacer que Assad y sus oponentes negocien un fin a la guerra civil en el país. Los intentos anteriores para solucionar el conflicto por la vía pacífica han fracasado.

El plan entre Estados Unidos y Rusia, similar a uno planteado en 2012 en Ginebra, prevé el inicio de conversaciones sobre un gobierno de transición y un alto al fuego indefinido.

EFE