AP
2 de diciembre de 2013 / 01:34 p.m.

Milan.- Un fuego consumió a primeras horas del domingo un dormitorio improvisado en una fábrica de ropa operada por chinos en la Toscana, Italia, con un saldo de siete muertos, informaron los bomberos.

El incendio, que hizo colapsar parcialmente el techo de la fábrica, comenzó en el lugar donde dormían 11 personas, dijo el inspector de bomberos Stefano Giannelli.

Las autoridades investigan la causa del siniestro. Dos personas siguen hospitalizadas, mientras que otras dos recibieron tratamiento y fueron dadas de alta, dijo Giannelli.

La ciudad toscana de Prato se ha convertido en un centro de fábricas operadas por chinos que producen prendas de vestir de bajo costo para minoristas internacionales, una actividad que ha afectado seriamente al sector italiano. Muchos de los trabajadores no se inscriben ante las autoridades y viven en las plantas donde trabajan.

Enrico Rossi, gobernador regional de la Toscana, dijo que es necesaria una mayor coordinación entre Italia y China sobre los miles de negocios que han surgido durante los últimos dos decenios, así como mejor supervisión de las estructuras. Rossi señaló que numerosas fábricas de ropa están en manos del crimen organizado chino.

"Esto recae en la conciencia de todos nosotros. Necesitamos ver la situación como es: la mayor concentración de mano de obra ilegal en la zona centro-norte de Italia, probablemente de toda Europa", dijo Rossi en el canal de televisión Sky TG 24.

Roberto Cenni, alcalde de Prato, dijo que las autoridades inspeccionan cientos de negocios anualmente y que cierran los que están operando ilegalmente.

"Pero abren en otra parte, con las mismas condiciones", declaró al canal de televisión privada La7.

El diario económico Il Sole 24 Ore reportó que unos 30.000 trabajadores chinos en Prato están empleados por 3.500 compañías que generan más de 2.000 millones de euros (2.700 millones de dólares) al año en ingresos, la mitad no declarados. Eso se suma a la industria textil tradicional de Prato, que emplea a unas 20.000 personas en 2.800 compañías que generan 3.000 millones de euros al año en ingresos, informó el diario.

Un agente retirado de la Policía Miliar que pasaba por el lugar dijo que notificó a las autoridades del incendio. Leonardo Tuci declaró a la agencia italiana de noticias ANSA que vio salir humo de la fábrica y que los trabajadores chinos gritaban pidiendo auxilio. Un hombre trató de controlar las llamas con un extinguidor.

"Una mujer china, medio mojada y completamente tiznada debido al humo, me dijo: 'Hay muchas personas en la mezzanine', señalando a la parte más elevada de la entrada del edificio", dijo Tuci en la televisión regional, agregando que las llamas eran tan fuertes que no podía ver nada.