3 de julio de 2013 / 02:56 p.m.

El Cairo• El presidente de Egipto, Mohamed Mursi, rechazó ayer presentar su renuncia como reclama la oposición, y recordó que llegó al cargo mediante “elecciones democráticas”.

Insistió en repetidas ocasiones a lo largo de su discurso, trasmitido en cadena nacional, que la legitimidad constitucional está con él y que por ello no piensa dejar su cargo.

“Me aferraré a esta legitimidad”, dijo el islamista durante un discurso transmitido por televisión. “Mi vida es el precio para proteger la legitimidad”, y “si mi sangre fuera el precio para mantener la legitimidad, estoy dispuesto a ello, en beneficio de la estabilidad de la nación”, agregó.

Anunció además una iniciativa para la formación de un gobierno de unidad nacional y un comité para enmendar la Constitución.

Dentro de esa iniciativa se abordará con las fuerzas políticas la celebración de elecciones legislativas en un plazo de seis meses, tras reformar la Constitución.

También prometió una serie de medidas para alcanzar un consenso con los opositores, incluyendo el reemplazo del gabinete.

Previamente, el líder egipcio instó al ejército a retirar el ultimátum emitido el lunes para que “atienda las demandas del pueblo” y que expira hoy, en un mensaje en su cuenta de Twitter.

“El presidente Mohamed Mursi confirma que adhiere al orden constitucional, rechaza cualquier intento de quebrarlo, insta a las Fuerzas Armadas a retirar su advertencia y rechaza cualquier condición interna o extranjera”, reveló la presidencia a través de la cuenta de Twitter del mandatario.

También culpó de los problemas sociales y económicos desde que asumió el cargo, hace un año, a la corrupción y a miembros del antiguo gobierno.

Los “remanentes del viejo régimen” se aprovechan de la ira de la juventud egipcia para sus objetivos, dijo. “Este viejo grupo criminal no quiere una democracia”, solamente quiere “sembrar el caos y la violencia”, alertó Mursi.

En tanto, en las calles, los seguidores y detractores del presidente midieron sus fuerzas.

Cientos de miles de manifestantes abarrotaron la céntrica plaza de Tahrir, en El Cairo, para forzar la salida del presidente y la celebración de elecciones anticipadas.

“Las masas que se manifiestan contra Mursi ya le han quitado su legitimidad. Necesitamos nuevos comicios”, dijo el opositor Mahmud Abdulal, rodeado de personas que ondeaban banderas de Egipto.

El jeque Mohamed Naser, miembro de una organización religiosa que defiende el Estado civil, aseguró que Mursi debe renunciar para evitar que estalle una guerra civil y defendió que las Fuerzas Armadas protejan la revolución, pero no gobiernen.

Frente a la demostración de fuerza de opositores, un gran número de manifestantes islamistas se concentró frente a una mezquita del barrio de Ciudad Naser, noroeste de El Cairo, para apoyar la legitimidad del presidente.

Los participantes gritaron lemas como “Mursi, te queremos” o “el pueblo quiere aplicar la ley de Dios”, mientras muchos llevaban en las manos bastones y ejemplares del Corán.

Aunque las marchas fueron pacíficas en su mayoría, en algunos casos se enfrentaron detractores y seguidoes del presidente, lo que causó al menos cuatro muertos y 144 heridos en el país, según cifras del Ministerio de Sanidad.

En su intento por zanjar la crisis, la presidencia egipcia informó en un comunicado de última hora, que el aviso de las fuerzas armadas tiene “connotaciones que podían causar confusión”, e insistió en que está dando “pasos prácticos” hacia el diálogo nacional para evitar profundizar en la división del país.

El ejecutivo parece resquebrajarse con la dimisión de seis ministros, los voceros presidenciales Omar Amer e Ihab Fahmi, y el portavoz del Consejo de Ministros, Alaa al Hadidi.

El gobierno confirmó que presentaron su renuncia los titulares de Asuntos Exteriores, Mohamed Amr; de Turismo, Hisham Zaazu; de Telecomunicaciones, Atef Helmi; de Asuntos Parlamentarios, Hatem Bagato; y de Medio Ambiente, Jaled Fahmi.

A estos cinco se sumó después el ministro de Estado para Asuntos del Deporte, Al Ameri Faruq, que consideró en declaraciones a la agencia estatal, Mena, que “las actuales circunstancias no ayudan a trabajar”.

En tanto, el Frente del 30 de Junio, que aglutina a varios grupos como los de la iniciativa “Tamarrud” (Rebelión), anunció que ha elegido al premio Nobel de la Paz Mohamed el Baradei como representante encargado de preparar una transición política.

Claves

Llamada de Obama

- tEl presidente Mursi debe escuchar las “voces de todos los egipcios” para resolver la crisis política que podría desembocar en una intervención militar, dijo la vocera del Departamento de Estado estadunidense, Jen Psaki.

- Después que el presidente Barack Obama telefoneara a Mursi, el secretario de Estado de EU, John Kerry, se comunicó con su par egipcio, el canciller Mohamed Kamel Amr, para discutir la situación, incluso cuando ya se había informado que Amr había renunciado a su puesto.

AGENCIAS