12 de marzo de 2013 / 03:45 p.m.

Frankfurt clausuró su aeropuerto, París canceló una cuarta parte de sus vuelos, cerraron escuelas y trenes de alta velocidad quedaron en sus estaciones, todo ello debido a una intensa nevada, tan tardía como inesperada, que cubrió el martes la mayor parte del centro de Europa.

Menos preparadas que otras naciones para este tipo de nevadas, Francia, Gran Bretaña y Bélgica intentaron el martes mantener su transporte activo pese a las condiciones meteorológicas adversas.

El aeropuerto de Frankfurt, el tercero de Europa por volumen de usuarios, cerró al mediodía tras recibir 12 centímetros (5 pulgadas) de nieve. Más de 100 vuelos fueron cancelados y muchos otros sufrieron retrasos.

Stefan Schulte, vocero de la empresa operadora Fraport AG, dijo a la agencia noticiosa alemana DPA que esperaba poder reanudar las operaciones el martes por la tarde cuando deje de nevar.

En el aeropuerto parisino Charles de Gaulle, las autoridades de aviación civil ordenaron una cancelación del 25% de los vuelos, y el 20% de los vuelos del aeropuerto de Orly.

Los edificios de oficinas en la capital francesa —al igual que en Bruselas, capital de la Unión Europea— estaban parcialmente llenos. La red nacional francesa de ferrocarriles SNCF pidió a los usuarios en la región de París que permanecieran el martes en casa en lugar de desplazarse al centro de la ciudad "debido a las condiciones meteorológicas adversas".

En lugar de la primavera, Bélgica sufrió mil 600 kilómetros de atascamientos de tránsito en la hora punta de la mañana debido al hielo y la escasa visibilidad. Un intenso viento empeoró la situación.

Miles de personas quedaron atrapadas en las plataformas de las estaciones cubiertas de nieve tras ser cancelados muchos trenes de Bélgica, incluyendo varios de alta velocidad con Francia, Alemania y Holanda.

En el sur de Inglaterra la nieve y el hielo atraparon a centenares de conductores al bajar la temperatura a 3 grados centígrados bajo cero (27 Fahrenheit), y muchos viajeros abandonaron sus vehículos. El tránsito quedó atascado por 50 kilómetros (30 millas) en algunos puntos, quedando algunas personas atrapadas durante 10 horas o más.

Entre los atascados figuraron unos 120 estudiantes alemanes alojados durante la noche en el ayuntamiento de Hastings, en la costa meridional británica, cuando las familias que debían recogerlos no pudieron llegar.

AP