28 de septiembre de 2013 / 08:48 p.m.

Nicaragua.- Nicaragua espera "poner en práctica" una reforma al sistema de seguridad social a partir del año próximo, previo consenso con la patronal y los trabajadores, informó hoy el Gobierno.

El anuncio fue adelantado en la víspera por el presidente del país, Daniel Ortega, a directivos de la Cámara de Comercio Americana en Nicaragua (Amcham), indicó hoy el Ejecutivo a través de medios oficiales.

En el encuentro a puerta cerrada, el mandatario presentó un borrador de propuesta de reforma al sistema de seguridad social, del que no trascendieron detalles, pero que no incluye aumentar la edad de jubilación, que es actualmente de 60 años, ni las semanas de cotizaciones (750).

Ortega dijo que para aprobar esa reforma buscarán un consenso entre trabajadores y empresarios, con el Gobierno "como un gran facilitador para que se establezca ese consenso".

La idea, indicó el líder sandinista, es "que tengamos resultados que en el corto, mediano y largo plazo fortalezcan la seguridad social de Nicaragua".

"Tenemos que pensar en el largo plazo, porque nada ganaríamos con medidas de corte temporal que nos abran una brecha mayor en el mediano plazo y que nos lleven a una quiebra total del seguro en el largo plazo", razonó.

Para el gobernante, "es preferible dar ahora, y de manera gradual, los pasos correspondientes para que se pueda fortalecer la seguridad social y contar con un instrumento poderoso para darle respuesta a los trabajadores nicaragüenses y de esa manera asegurarnos estabilidad".

Ortega, de acuerdo con las fuentes, confió en que se alcanzará "el consenso en los próximos días para que el próximo año ya se empiece a poner en práctica el nuevo esquema de la seguridad social".

En agosto pasado, el subdirector para el Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Miguel Savastano, aconsejó a Nicaragua reformar su sistema de seguridad social, antes que se agrave la sostenibilidad de sus finanzas, y lo instó a buscar un acuerdo nacional porque es un tema "un poco difícil de resolverlo".

El FMI ha propuesto aumentar de 60 a 65 años la edad de jubilación y duplicar de 750 a 1.500 las semanas de cotizaciones (pasar de 14,4 a 28,84 años) al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).

El FMI, además, ha pedido al Gobierno de Nicaragua disminuir la informalidad de su mercado laboral, que alcanza el 70 %, segmento que obtiene bajos salarios, no tiene acceso a la seguridad social y permanece bajo el umbral de la pobreza, según cifras oficiales.

Los sindicatos nicaragüenses se oponen a aumentar la edad de la jubilación y en aumentar el número de semanas cotizadas para tener derecho a la jubilación.

Asimismo, están en contra de aumentar el porcentaje que el trabajador paga al INSS, que es de 6,25 % de su salario, frente al 16 % de la cuota patronal.

EFE