8 de marzo de 2013 / 02:13 p.m.

 Los rebeldes sirios que se apoderaron de 21 cascos azules de nacionalidad filipina en los Altos del Golán se negaron a liberar a los rehenes, luego que habían manifestado su decisión de ponerlos en libertad.

Fuentes diplomáticas y militares filipinas indicaron que los insurgente sirios dieron marcha atrás a su intención de liberar a los cautivos cuando horas antes pidieron a la Cruz Roja Internacional ayuda para llevar a los rehenes a una zona libre de enfrentamientos.

El portavoz del ejército filipino, coronel Arnulfo Marcelo Burgos, reportó que los rebeldes estaban dispuestos a liberar las fuerzas de paz, y pidieron al Comité Internacional de la Cruz Roja acompañarlos a un lugar seguro.

Sin embargo, los rebeldes mantienen su posición de que las fuerzas del ejército sirio deben retirarse de la zona en el sur de Siria, para entregar a los cascos azules de Naciones Unidas.

Las fuerzas de paz fueron secuestrados el miércoles cerca de la aldea siria de Jamla, a sólo 1.5 kilómetros de las Alturas del Golán, ocupadas por Israel, en una zona donde las patrullas de la ONU vigilan el alto el fuego entre ambas naciones.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Filipinas señaló este viernes que los rebeldes que mantienen como rehenes a 21 soldados de paz filipinos en los Altos del Golán insisten en que las tropas sirias deben abandonar la zona antes de liberar a sus cautivos.

Los rebeldes quieren que las tropas sirias se muevan a 20 kilómetros de Jamla, una zona cercana a la línea de alto el fuego en la zona del Golán, donde se encuentra el contingente de más de mil cascos azules de Naciones Unidas.

""Estamos tratando de intensificar las negociaciones con el grupo sirio para alcanzar un acuerdo que satisfaga a ambas partes"", señalo el portavoz de la cancillería, Raúl Hernandez, de acuedo con el canal de noticias filipino ABS-CBN.

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