19 de agosto de 2013 / 07:32 p.m.

 El ex primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, reiteró hoy que no se rendirá y que aún es el líder de la derecha del país europeo, pese a que fue condenado en vía definitiva a 4 años de cárcel por fraude fiscal.

"El líder sigo siendo yo", escribió Il Cavaliere en su cuenta en Facebook.

Dirigido a los militantes de su Partido del Pueblo de la Libertad (PDL), el ex jefe de gobierno los llamó a mantener la tranquilidad y a prepararse "para lo mejor".

""Deben estar tranquilos que yo no me haré a un lado, continuo siendo el jefe de la centro-derecha y trabajaré hasta el final por el interés del país y de los italianos"", escribió.

El pasado 1 de agosto la Corte Suprema confirmó en vía definitiva la condena contra Berluscioni a cuatro años de cárcel por fraude fiscal.

Ahora se espera para septiembre próximo el voto de la junta que deberá decidir la expulsión del ex premier del Senado.

Berlusconi, sin embargo, no irá a la cárcel, pues debido a la ley del indulto y a su edad la pena le será rebajada a un año de reclusión, que podrá cubrir con el arresto domiciliario o los trabajos sociales.

No obstante, su partido amenaza con quitar el apoyo al gobierno de coalición de Enrico Letta en caso de que el Senado decida su expulsión (en cumplimiento de una ley que prevé ello para los condenados a más de dos años de prisión).

La semana pasada el presidente Giorgio Napolitano confirmó que no queda sino aplicar la ley, aunque dejó abierta la posibilidad de analizar la posibilidad de conceder el indulto a Berlusconi en caso de que él mismo lo solicite formalmente.

Sin embargo, los analistas resaltan que para pedir el indulto, Il Cavaliere tendría que reconocer el delito por el que fue condenado y retirarse definitivamente de la política, a lo que el ex jefe de gobierno no estaría dispuesto.

En tanto, medios locales informaron que Berlusconi prepara un "discurso bomba" a pronunciar en septiembre próximo ante el Parlamento, con el que haría caer el gobierno de Letta y en el que se presentaría como un "mártir" de la democracia.

Aparentemente el interés del ex premier sería ir a comicios anticipados, aunque Napolitano ha dejado claro que no disolverá las Cámaras (paso necesario para convocar a las urnas) incluso si cae el gobierno de Letta y que, más bien, nombraría un nuevo gobierno con el objetivo preciso de reformar la ley electoral.

Para el presidente italiano sólo se podrá regresar a votar una vez que sea reformada la actual ley electoral, señalada culpable de la ingobernabilidad surgida tras los comicios generales de febrero pasado, en los que ninguna fuerza política logró el control del Senado.

Notimex