— AGENCIAS
16 de abril de 2013 / 01:04 p.m.

El emblemático Maratón de Boston terminó ayer en forma dramática, con al menos tres personas muertas, entre ellas un niño de ocho años y 141 heridas –diez con amputaciones de miembros– en dos explosiones simultáneas que sembraron el pánico y obligaron a reforzar la seguridad en varias ciudades del país, sin que se haya identificado aún la autoría o causas que lo provocaron.

En un breve discurso televisado a la nación poco después de los hechos, Obama dijo que “no tenemos todas las respuestas” sobre las causas de las explosiones.

"“Seguimos sin saber quién hizo esto o por qué”", añadió, dando a entender que las explosiones fueron intencionales pero sin evocar un eventual ataque terrorista.

""Llegaremos al fondo de todo esto. Encontraremos a quien hizo esto"", dijo Obama, y agregó que ""cualquier responsable individual, cualquier grupo responsable, sentirá cómo cae el peso de la justicia"".

Anoche, el jefe de la policía, Ed Davis, elevó a tres la cifra de muertos, uno más que los dos reportados inicialmente, mientras que el gobernador de Massachusetts, Deval Patrick, indicó a la prensa que al menos cien personas resultaron heridas; una cifra que con las horas se elevaría al menos a 141.

Las dos explosiones, en lugares muy concurridos, se produjeron “simultáneamente” anunció el jefe de policía, Ed Davis. Las imágenes, algunas especialmente crudas, dieron la vuelta al mundo en internet, mostrando la cercanía de las deflagraciones de la línea de meta.

Según los testimonios gráficos las explosiones tuvieron lugar detrás de las barreras de contención del público y relativamente lejos de los corredores, en una competición en que participaban 26 mil personas.

Davis llamó a la prudencia de la población, recomendando que permaneciera en casa, al igual que el gobernador Deval Patrick.

La seguridad fue reforzada en varias ciudades de Estados Unidos poco después del suceso. Además de Boston, Nueva York y Washington, ciudades que habían sido blanco de ataques durante los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, así como Los Ángeles aumentaron su presencia policial.

Se tomaron precauciones extra en potenciales objetivos, como aeropuertos, centros deportivos, oficinas públicas y grandes lugares turísticos.

Obama ordenó a los organismos federales ayudar a las autoridades locales y la policía a prevenir eventuales nuevos ataques con un incremento de la vigilancia.

La explosión de Boston provocó la rotura de mamparas de tiendas y afectó los indicadores bursátiles en el cierre de la jornada.

""Hemos visto a gente a la que les volaron las piernas"", relató a la agencia AFP Mark Hagopian, propietario del Hotel Mark, situado cerca de la línea de meta del maratón.

""Una de ellas no tenía más piernas a la altura de la rodilla, pero vivía"", añadió, confirmando haber escuchado dos explosiones. Una de ellas habría sido ""enorme, sentimos su soplo en nuestra cara"".

""Boston es una ciudad fuerte y resistente"", dijo Obama, quien pidió a los estadunidenses que recen por los habitantes de la ciudad.

Elizabeth Warren, senadora de Massachusetts, declaró que estaba""rezando por quienes estaban en el maratón de Boston hoy"".

Una paraguaya residente en Nueva York declaró que se salvó de la detonación “de milagro”.

""Estábamos a una cuadra del lugar de donde se produjo la primera explosión. Para nosotros sonó como una bomba. Como 10 segundos después escuchamos la segunda explosión. Fue terrible. No sabíamos qué hacer"", relató, todavía asustada por lo que pasó.

Lilia Brítez señaló que acompañaba a una amiga al maratón y que ambas trataron de salir rápidamente, ""en menos de 10 minutos el lugar se llenó de policías y ambulancias"" señaló.

El mundo deportivo reaccionó rápidamente, y desde la Liga Nacional de Hockey se suspendió el partido que esta noche enfrentaba a los Boston Bruins con Ottawa Senators.

Asimismo, la NBA suspendió el duelo de los Boston Celtics ante el visitante Indiana.

Por su parte el del atletismo expresó su horror ante lo sucedido en Boston, donde se celebra uno de los maratones más antiguos del mundo, tradicionalmente el tercer lunes del mes de abril.

La británica Paula Radcliffe, la mujer con más victorias de maratón en la historia, se mostró “horrorizada” en un mensaje de Twitter.

El campeón etíope Haile Gebrselassie por su parte tuiteó: ""mis pensamientos están con todos los habitantes de Boston.""

La etíope Elisa Desica se alzó con la victoria de esta competencia para siempre marcada por la tragedia. Las explosiones se produjeron exactamente dos horas después de la llegada del corredor.

Las detonaciones ocurrieron en el centro de la ciudad cerca de la línea de llegada.

Una supuesta tercera explosión ocurrida en la biblioteca JFK de la ciudad fue posteriormente confirmada como un incendio y desvinculada por la policía de este suceso.

El “Grupo de los ocho” del Senado estadunidense aplazó hasta nuevo aviso la rueda de prensa prevista para hoy, informaron fuentes legislativas que pidieron el anonimato.

En la rueda de prensa se iba a hablar del plan que pretende legalizar y darle ciudadanía a los 11 millones de inmigrantes indocumentados en EU.

Tanto el líder de la ONU, Ban Ki-Moon como gobiernos de todo el mundo, entre ellos de Brasil y España, con ciudadanos en el maratón, condenaron los “insensatos actos”, que hicieron recordar a los estadunidenses los ataques de 2001 contra las Torres Gemelas.