28 de octubre de 2013 / 03:14 p.m.

Una intensa tormenta con vientos huracanados que azotó el lunes Holanda, el sur de Gran Bretaña y partes de Francia dejó cuatro muertos, provocó inundaciones, derribó árboles y desató el caos en el transporte.

Se trata de una de las peores tormentas en golpear a Gran Bretaña en años, dijeron los meteorólogos. Se reportaron ráfagas de hasta 160 kilómetros (99 millas) por hora en la isla de Wight, en el sur de Inglaterra, y de 129 kilómetros (80 millas) por hora tierra adentro.

Las autoridades de la red energética del Reino Unido dijeron que 270.000 viviendas se quedaron sin electricidad. Se emitieron alertas de inundación en varias partes del sur de Inglaterra y los funcionarios de emergencia dijeron que el viento derribó cientos de árboles.

El aeropuerto Heathrow de Londres, el más transitado de Europa, canceló por lo menos 130 vuelos, al tiempo que se suspendió el servicio de trenes expreso entre el centro de Londres y los aeropuertos de Gatwick y Stansted. El fuerte oleaje obligó a cerrar el puerto de Dover, lo que interrumpió la navegación de transbordadores a Francia.

Miles de hogares en el noroeste galo también se quedaron sin electricidad. En Holanda varias líneas ferroviarias cerraron y se produjeron demoras en los vuelos. A los holandeses se les aconsejó no andar en bicicleta --una forma predilecta de transporte-- debido a los vientos huracanados, y la estación ferroviaria central de Amsterdam cerró debido a daños causados por la tormenta.

Algunas líneas ferroviarias inglesas también se paralizaron el lunes por la mañana, y ciertas carreteras fueron cerradas debido a la caída de árboles y postes del tendido eléctrico. También se produjeron numerosas demoras en buena parte del sistema de trenes subterráneos y los trenes de superficie.

En Kent, la policía informó que una niña de 17 años murió aplastada por un árbol que cayó sobre la vivienda móvil en la que dormía. La policía de Hertordshire dijo que un hombre de entre 50 y 60 años murió por la caída de un árbol en Watford. Un muchacho adolescente falleció ahogado el sábado al ser arrastrado al mar mientras jugaba entre las olas en Newhaven.

En Amsterdam, la policía dijo que una mujer murió al caerle un árbol en la ciudad.

La tormenta desató vientos huracanados pero no fue clasificada como huracán debido a que no se formó sobre las superficies cálidas del océano como los huracanes que golpean el Caribe y el oriente de los Estados Unidos, según el servicio meteorológico británico.

En Gran Bretaña no se registran huracanes debido a que estos son tormentas que extraen su energía de mares mucho más cálidos que el Atlántico Norte, según el servicio.

AP