25 de enero de 2013 / 01:56 p.m.

Florence Cassez llegó ayer a Francia como una heroína. Procedente de México, donde cumplía una condena de 60 años de prisión por secuestro, fue recibida en su patria por el ministro de Asuntos Exteriores, Laurent Fabius.

Al llegar al aeropuerto Charles de Gaulle, fue recibida por el canciller, su mamá y su hermano, al que saludó con mucha emoción.

"“Yo estuve siete años secuestrada en México... también soy víctima”", señaló en sus primeras declaraciones y dijo que por respeto a las víctimas se debe hallar "“a los verdaderos culpables"”.

"“Creo que fui declarada inocente por la Corte que decretó mi libertad total y absoluta"”, dijo Cassez a la televisora privada BFM.

Aunque señaló que hasta el último momento pensó que la Corte podía rechazar su recurso judicial una vez más.

La francesa decidió no seguir la transmisión en vivo de su caso celebrada la víspera en la Ciudad de México y esperó la llamada de su abogado francés, Frank Berton, para conocer la sentencia.

El recibimiento no terminó ayer, pues se espera que además sostenga un encuentro en el Palacio del Elíseo con el presidente François Hollande y por la noche cenó con el mítico actor francés Alain Delon.

El beneplácito de las autoridades francesas por su liberación fue demostrado por el canciller Fabius, quien dijo que con su liberación “México muestra que hoy en día es una gran democracia”.

Acompañado de Cassez, sostuvo que en México "“hay jueces muy valientes, que actuaron con total independencia. Estamos orgullosos, felices de tenerla entre nosotros. Quiero resaltar la alegría de todos los franceses”".

La ciudadana francesa ofreció de inmediato entrevistas en las que señaló que su liberación "“va a ayudar a la llegada de procesos judiciales equitativos en México”".

"“Conocí lo peor y lo mejor de México, de la gente. Siete años en la cárcel con gente formidable, admirable, con compañeras que me han dado amor, apoyo. Muchos mexicanos importantes han querido visitarme, ayudarme. A ellos les debo todo"”, dijo citando nombres de quienes le ayudaron.

“"Es bueno para los mexicanos. Mi historia no es la única en México. Aquí es incomprensible para los franceses, pero en México todo el mundo sabe que es lo cotidiano. Espero que sea un precedente y pueda ayudar a otros"”, añadió.

Estimó: "“México está a punto de vivir grandes momentos con el respeto de los derechos humanos y la llegada del presidente Enrique Peña Nieto”", además de que se mostró dispuesta “a perdonar”.

Sonriente, incluso señaló que le gustaría "“volver a México si soy invitada, para hablar de mi experiencia, para dar la cara como dicen allí. No tengo nada que ocultar, pero no sé si mis padres me dejarán ir"”.

Florence agradeció al ex prescíndete francés Nicolas Sarkozy, de quien dijo: "“Tengo ganas de verle, gracias por su apoyo, que fue vital en el momento en que tomó posición por mi caso.

"“Fue un momento vital. Él me salvó la vida porque pasé por momentos muy complicados. Tuve ganas de no levantarme. No tenía fuerzas para seguir... La rabia de probar mi inocencia me mantuvo”", abundó.

La televisión francesa le abrió también un espacio en horario estelar y ahí señaló que los mexicanos deberían estudiar su caso porque es "“inocente"”.

Por la tarde, en las instalaciones del canal francés TF1, sostuvo una entrevista con el periodista Gilles Boleau, acompañada de su abogado Berton.

— REDACCIÓN Y NOTIMEX