2 de septiembre de 2013 / 01:24 p.m.

Washignton • El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, defenderá en la cumbre del G20 a partir del jueves en San Petersburgo su decisión de llevar a cabo una acción militar "limitada" en Siria y buscará el apoyo de otros líderes en un momento de crisis en la relación con Rusia, el país anfitrión.

La relación de Obama con su homólogo ruso, Vladímir Putin, está en uno de sus momentos más bajos por el asilo temporal concedido por Moscú a Edward Snowden, quien sacó a la luz los programas de espionaje masivo del Gobierno estadounidense, pero su decisión de atacar Siria augura un mayor deterioro.

El sábado, antes de que Obama anunciara su decisión de intervenir militarmente en Siria -aunque primero buscará la autorización del Congreso- Putin le pidió que como premio Nobel de la Paz piense en las "futuras víctimas" antes de emplear la fuerza.

"¿Acaso reforzará así el prestigio internacional de Estados Unidos? Lo dudo (...) Algo hay que hacer, es obvio", pero precipitarse y atacar "puede derivar en consecuencias absolutamente opuestas a las que se esperan", alertó Putin.

La gira del mandatario estadunidense, que incluye una visita a Suecia el miércoles y jueves, "no es tanto una visita a Rusia como un viaje para el encuentro del G20, del cual Rusia es anfitrión", indicaron altos funcionarios de la Casa Blanca al descartar que vaya producirse un encuentro bilateral entre Obama y Putin.

A comienzos de agosto la Casa Blanca anunció la cancelación de una reunión entre Obama y Putin prevista en Moscú y previa al G20 en respuesta al asilo ruso a Snowden y a la "falta de avances" en temas clave para la relación entre ambos países.

"Después de una cuidadosa revisión (...) hemos llegado a la conclusión de que no hay suficiente progreso reciente en nuestra agenda bilateral como para celebrar la cumbre Estados Unidos-Rusia a comienzos de septiembre", argumentó entonces la Casa Blanca.

En paralelo Obama expresó su decepción por el asilo dado por Moscú a Snowden, reclamado en Estados Unidos por espionaje, y acusó a los rusos de "caer en el pensamiento y la mentalidad de la Guerra Fría", algo que para él es "el pasado".

Pese a todo, Obama cree que EE.UU. puede "seguir trabajando productivamente con Rusia en una serie de cuestiones" y "cooperar pragmáticamente", destacaron funcionarios gubernamentales en una conferencia telefónica con periodistas al mencionar asuntos como las conversaciones con Irán o con Corea del Norte.

"La cooperación con Rusia no se ha detenido", enfatizó uno de los funcionarios, quien dijo que no debe existir la percepción "de que la relación está en un punto muerto" porque hay "conversaciones en curso" a niveles ministeriales y otros inferiores.

Será la séptima cumbre del G20 a la que asiste Obama y "la primera desde noviembre de 2010 no dominada por las medidas urgentes para resolver la crisis", destacó una alta funcionaria estadunidense.

La funcionaria vaticinó que la cumbre servirá para ver "un enfoque unido en torno a la importancia del crecimiento y la creación de empleo como la prioridad absoluta para todos los líderes en lo que respecta a la economía global".

Los temas que abordarán los líderes de los países más desarrollados del mundo y de las potencias emergentes en varias sesiones de trabajo el jueves y viernes incluirán el crecimiento económico y medidas para combatir la evasión de impuestos, así como la corrupción y el cambio climático.

"Aunque el crecimiento global está mejorando, permanece débil. Los miembros del G20 necesitan robustecer la demanda doméstica y crear empleos y ésa será nuestra principal prioridad en San Petersburgo", anotaron los funcionarios estadounidenses.

 — EFE