2 de julio de 2013 / 03:25 p.m.

El presidente estadunidense, Barack Obama, y su gobierno defendieron ayer sus polémicos programas de espionaje, que han traspasado fronteras y afectado a la Unión Europea (UE), a las Naciones Unidas y otros países como Japón y México, ante la indignación y la solicitud de información de sus socios europeos.

Lejos de ofrecer disculpas, tanto Obama como su secretario de Estado, John Kerry, dieron aentender que el espionaje de las comunicaciones no es algo inusual y que muchos otros países también lo practican.

“Todos los servicios de inteligencia"", en Estados Unidos, Europa y Asia, tratan de entender mejor el mundo y lo que está pasando en las capitales a través de fuentes que no están disponibles en el New York Times o en NBC News”, argumentó Obama desde Tanzania dentro de su gira por África.

""Puedo decir que todos los países del mundo que están implicados en asuntos internacionales, de seguridad nacional, emprenden actividades para proteger su seguridad nacional, y tener todo tipo de información contribuye a ello"", explicó en tanto John Kerry luego de entrevistarse con la responsable de la diplomacia europea, Catherine Ashton.

El presidente del parlamento europeo, Martin Schulz, dijo que""si se demuestran estas acusaciones, sería un problema extremadamente grave que perjudicaría considerablemente las relaciones entre la Unión Europea y Estados Unidos. El Parlamento europeo no debe ser tratado como un enemigo y esto va más allá de la necesidad de seguridad nacional. Es una ruptura de confianza y es algo muy grave"", dijo.

En Alemania, el vocero del gobierno, Steffen Seibert, dijo que Estados Unidos debe “restablecer la confianza” con sus aliados europeos. “Una discusión tendrá lugar pronto” con la jefa de Estado Angela Merkel, añadió.

En tanto, Bélgica, Grecia y Austria reclamaron también explicaciones a Washington.

El escándalo del espionaje comenzó hace algunas semanas cuando Edward Snowden reveló al diario británico The Guardian y al estadunidense The Washington Post la vigilancia realizada por el gobierno de EU a los registros telefónicos y datos de internet de millones de sus ciudadanos para espiar contactos en el exterior de sospechosos de terrorismo.

Pero la polémica creció a raíz de las últimas revelaciones de Snowden sobre el espionaje a la UE —fundamentalmente a Alemania—, la ONU y 38 embajadas.

Obama aseguró ayer, sin confirmar, que su gobierno está revisando los fundamentos de espionaje a países aliados y prometió proporcionar a las naciones “toda la información” que requieran cuando la tenga.

""Estados Unidos responderá oportunamente por los canales apropiados"", comentó desde Washington y en la misma línea el vocero del Departamento de Estado, Patrick Ventrell, quien agregó que se tomarán en cuenta las “preocupaciones” de los países supuestamente espiados.

Mientras, la Unión Europea “toma nota” del compromiso de Obama, de revisar las fundamentos de espionaje y de proporcionar “toda la información” que requieran.

El presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, dijo estar “muy preocupado” por las informaciones sobre el presunto espionaje, informó su vocero, Dirk De Backer.

""La UE, a través de su Servicio de Acción Exterior, está examinando las fundamentos y en contacto con las autoridades estadunidenses"", a las que ha exigido “plenas y urgentes aclaraciones”, recordó en un comunicado.

— AGENCIAS