20 de marzo de 2013 / 03:15 p.m.

Jerusalén • El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, expresó hoy aquí el compromiso de su gobierno con la seguridad de Israel, una política que dijo se inspira en valores compartidos e "intereses comunes".

"Estados Unidos está junto a Israel porque es un interés de seguridad y nos hace más fuertes a los dos", afirmó en su primer discurso en el cual destacó los vínculos entre los dos países y no entró en cuestiones políticas regionales.

Obama habló sobre la pista misma del aeropuerto de Tel Aviv, donde fue recibido al pie del avión por el presidente Shimón Peres, a quien abrazó calurosamente y saludó con un informal "How are you my friend?" (¿Cómo estás amigo?) y por el primer ministro, Benjamín Netanyahu.

Israel recibió al máximo dirigente de su principal aliado con una colorida y musical ceremonia en la que se escucharon los himnos nacionales.

Obama pasó revista a una guardia de honor y saludó uno por uno a los numerosos líderes israelíes que le honraron con su presencia.

Ministros, consejeros, militares con sus mejores galas, jueces y líderes religiosos judíos, cristianos y musulmanes esperaron desde la mañana en una muestra de gratitud por la ayuda que Estados Unidos ofrece anualmente a Israel.

También por unas relaciones que el presidente estadunidense trata de reforzar con su primera visita al país como jefe de Estado.

En 2008 el entonces senador y candidato demócrata a la presidencia efectúo una visita (entonces era su segunda) con fines electorales, pero desde entonces se había abstenido de llegar a la zona por la complejidad que encierra.

Sus iniciativas para que israelíes y palestinos negociaran no tuvieron éxito y aunque ahora llega sin un plan declarado de paz el diario Yediot Aharonot asegura que la iniciativa llega "bajo las alas del avión" Air Foce One.

Según este diario, Obama no cree en una solución pacífica en los próximos dos años pero se dejó convencer por el secretario de Estado, John Kerry, y le permitirá intentarlo.

"Estamos con ustedes porque la paz debe llegar, no perdemos la visión de un estado judío independiente viviendo en paz", señaló al respecto Obama en su discurso sin comprometerse demasiado y antes de visitar tres sofisticadas baterías de sistemas antiaéreos israelíes que ayuda a financiar su gobierno.

Peres, que fue el primero en hablar, afirmó que su presencia aquí "es un ejemplo de las profundas relaciones" entre los dos países, tras lo cual le agradeció la ayuda estadunidense, que definió como "indiscutible", y resaltó la esencia similar que condujo a la creación de Estados Unidos e Israel.

En su cálido discurso también alabó su liderazgo personal, que contribuye a "un futuro más brillante" para Estados Unidos y un mundo más seguro.

Netanyahu le dio la bienvenida y describió la visita como "histórica", a la vez que agradecía su apoyo a Israel en "estos momentos de cambio en Medio Oriente".

"Gracias por decir claramente que Israel tiene el derecho a defenderse y por el apoyo a nuestra seguridad", señaló el premier describiendo las relaciones entre los dos pueblos como una "alianza irrompible".

Comentaristas israelíes afirmaron que en sus varios encuentros con Netanyahu, el presidente estadunidense tratará en particular el problema nuclear de Irán y pedirá a Israel que le dé el tiempo suficiente para que la acción diplomática tenga éxito.

Con tal fin, dirá a Israel que de no conseguirlo Washington tiene preparada una opción militar para parar el enriquecimiento de uranio aunque no pondrá líneas rojas para no verse comprometido en el futuro.

Los asuntos regionales serán tratados esta tarde por ambos políticos en una reunión de varias horas en Jerusalén, antes de la cual Obama será objeto de un homenaje musical, con la participación de una banda musical y niños de las dos comunidades que le cantarán al presidente la canción "Tomorrow", del famoso musical Annie.

Con motivo de la presencia del presidente estadunidense en Jerusalén, la policía israelí y el servicio secreto lanzaron un despliegue de seguridad que incluye la participación de unos quince mil agentes y el cierre de un gran número de calles por todo el centro urbano.

La ciudad amaneció casi desierta, con patrullas policiales en todas las carreteras de entrada y en las esquinas de las calles por las que pasará su coche.

"Es un auténtico dolor de cabeza, pero lo recibimos con los brazos abiertos como a un verdadero amigo", dijo a Notimex un agente policial de calle que participa en el dispositivo.

Máxima seguridad también hay en el territorio palestino, al que Obama llegará en dos ocasiones, una mañana para una entrevista en Ramala con el presidente Mahmoud Abbas y otra el viernes en Belén para una visita a la Basílica de la Natividad.

NOTIMEX