6 de marzo de 2013 / 12:33 p.m.

Washington • Estados Unidos pidió ayer abrir un nuevo capítulo en la relación con Venezuela luego de la muerte de Hugo Chávez, un deseo que no cuenta con buenos presagios después de que Caracas anunciara la expulsión de dos militares de su embajada.

Hasta el último minuto de los catorce años de presidencia de Chávez, Washington se vio involucrado en la política interna venezolana.

El vicepresidente venezolano Nicolás Maduro anunció, pocas horas antes del anuncio de la muerte del mandatario, que expulsaba a dos agregados militares estadunidenses tras acusarlos de haber intentado desestabilizar a su gobierno.

Mientras, en un comunicado el presidente estadunidense Barack Obama no ofreció condolencias, sino que se enfocó reafirmar su apoyo al pueblo venezolano.

“"En estos delicados momentos del fallecimiento del presidente Hugo Chávez, Estados Unidos reafirma su apoyo al pueblo venezolano y nuestro interés en desarrollar una relación constructiva con el gobierno venezolano"”, indicó.

“"A medida que Venezuela inicia un nuevo capítulo en su historia, los Estados Unidos permanecen comprometidos con políticas que promueven principios democráticos, el estado de derecho y el respeto a los derechos humanos"”, recalcó.

En tanta, la subsecretaria estadunidense de Estado para América Latina, Roberta Jacobson, expresó su “"pésame a la familia y amigos"” de Hugo Chávez.

En el Congreso, el presidente republicano del Comité de Relaciones Exteriores, Bob Menéndez, de origen cubano, afirmó que Chávez gobernó su país con “"mano de hierro"”, y dijo esperar que el vacío que deja sea llenado con un proceso constitucional y democrático. El legislador sostuvo que con elecciones justas y libres, Venezuela puede “restablecer la democracia"”

El presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara baja, Ed Royce, dijo que Chávez fue un “"tirano que forzó a su pueblo a vivir con miedo"”.

AGENCIAS