Agencias
29 de junio de 2013 / 01:43 p.m.

 

Pretoria • El presidente estadunidense, Barack Obama, llegó anoche a Sudáfrica para una visita histórica a ese país, donde el grave estado de salud del héroe de la lucha contra el "apartheid" Nelson Mandela mantiene en vilo a toda la nación.

“En comparación con como estaba hace unos días, hay una gran mejoría, aunque clínicamente sigue sin estar bien”, declaró ayer su ex esposa Winnie Madikizela-Mandela, dando un poco de esperanza a los sudafricanos.

El gobierno del país confirmó por su parte que no está previsto que Obama visite a Mandela, de 94 años, en el hospital de Pretoria donde está ingresado desde el pasado 8 de junio por una recaída de su infección pulmonar.

“Veremos cómo está la situación cuando aterricemos. No necesito una foto con él. Lo último que quiero es ser inoportuno en momentos de preocupación familiar”, declaró Obama a los periodistas a bordo del avión presidencial. El Air Force One aterrizó en la base aérea de Waterkloof en Pretoria, donde fue saludado por una guardia de honor y recibido por la canciller de Sudáfrica, Maite Nkoane Mashabane.

“Creo que el mensaje que queremos entregar no es directamente a él, sino a su familia, y simplemente es nuestra profunda gratitud por su liderazgo durante todos estos años”, dijo Obama a los periodistas que viajan con él.

“Queremos decir que los pensamientos y las oraciones del pueblo estadunidense están con él, su familia y su país”, agregó.

En ese contexto, decenas de periodistas de todo el mundo y sudafricanos de todas las regiones del país, se congregaron ayer frente al Hospital Mediclinic Heart de Pretoria.

“Pensé que tenía que venir a ver lo que pasa y también para dejar un mensaje en el muro [del hospital]. Mandela nos enseñó a perdonar, es nuestro héroe y nuestro padre”, dijo Sikelela Dube, un estudiante de 23 años.

Un periodista fue detenido por hacer volar sobre el hospital un pequeño helicóptero teledirigido que llevaba una cámara.

Al iniciar su gira africana, Obama rindió un vibrante homenaje el jueves pasado en Dakar, Senegal, a Mandela que fue, al igual que él, el primer presidente negro de su país y premio Nobel de la Paz, pero en 1993 (el mandatario estadunidense fue en 2009).

Mandela “es un héroe para el mundo”, declaró Obama durante una conferencia de prensa en la capital senegalesa. “Cuando se vaya de este mundo (...) todos sabremos que su legado es uno de los que perdurarán en el tiempo”, añadió.

A Robben Island

En Sudáfrica, “el presidente hablará del legado de Nelson Mandela, y esto ocupará gran parte de nuestro tiempo”, declaró el consejero adjunto de seguridad de EU, Ben Rhodes.

Obama se entrevistará hoy con su par sudafricano, Jacob Zuma, y también está previsto un encuentro con alumnos de la Universidad de Johannesburgo. Además, se reunirá también con jóvenes en Soweto, el distrito de Johannesburgo donde en 1976 estudiantes protestaron contra el régimen del apartheid.

El mandatario estadunidense visitará también Robben Island, donde Mandela pasó 18 de los 27 años en los que estuvo preso. Se trata de una nueva etapa simbólica en la gira de Obama, que visitó el jueves la isla de Gorea, frente a Dakar, símbolo de la trata de esclavos.

En Robben Island, Mandela pasó varios años picando piedras y respirando el polvo que dañó para siempre sus pulmones.

Activistas pro palestinos, opositores al uso de drones estadunidenses, activistas del partido comunista sudafricano y sindicalistas tienen previsto manifestarse durante la visita del presidente de EU.

Además, medio centenar de estudiantes musulmanes se reunieron ayer en la tarde frente a la embajada de EU, en Pretoria, para protestar contra la visita de Obama.

También ayer, unos 200 miembros de Cosatu, un sindicato cercano al poder, corearon afuera de la representación diplomática de Washington, “abajo el imperialismo estadunidense, abajo el capitalismo”.

Muchos de ellos llevaban camisetas en las que se podía leer “No, Obama, usted no puede encarcelar sin un juicio”, en referencia a la prisión de Guantánamo y los presos musulmanes.

Tras su visita a Sudáfrica, la última escala de la gira africana de Obama será Tanzania.

Pleito por sepultura

Las tres hijas del ex presidente sudafricano Nelson Mandela y otros catorce miembros de su familia obtuvieron ayer una orden judicial para poder volver a sepultar los restos exhumados de tres hijos del ex mandatario en la localidad suroriental de Qunu, donde Madiba pasó su niñez.

La edición digital del semanario local Mail & Guardian informó que la justicia sudafricana dio la razón a diecisiete miembros de la familia Mandela frente a Mandla Mandela, uno de los nietos del héroe sudafricano y jefe tradicional de Mvezo, lugar de nacimiento de su abuelo.

Hace dos años, Mandla Mandela mandó trasladar a Mvezo, sin el consentimiento de la familia, los restos de tres hijos del ex mandatario, hasta entonces sepultados en un terreno familiar en la cercana Qunu, donde Mandela tiene una casa y quiere ser enterrado.

De acuerdo con la decisión judicial, los restos de los tres hijos de Madiba (apelativo con que se conoce al ex presidente en su país) podrán volver al panteón familiar en Qunu. (EFE/Johannesburgo)

Claves“No es Guerra Fría”

El presidente Barack Obama minimizó ayer las rivalidades entre inversores extranjeros en África y aseguró que no hay ninguna “Guerra Fría” económica en el continente.

“Es positivo que China, India, Turquía y Brasil presten más atención a África. Esto no es la Guerra Fría”, declaró Obama durante su viaje desde Senegal a Sudáfrica.

Afirmó que las inversiones eran “la mejor opción” para países como Senegal, donde empezó su gira africana y anunció un programa de cooperación para mejorar la agricultura y la pobreza.