3 de septiembre de 2013 / 09:19 p.m.

 

WASHINGTON — El presidente Barack Obama obtuvo el martes un importante respaldo del presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, para su propuesta de lanzar una incursión punitiva contra Siria, y miembros influyentes de su gabinete se esforzaron por convencer al Congreso de que el gobierno de Bashar Assad debería ser sancionado por un presunto ataque con armas químicas que, según Washington, mató a más de 1.000 personas.

El líder republicano de la Cámara de Representantes, salió de una reunión en la Casa Blanca y dijo que Estados Unidos tiene "enemigos en todo el mundo que necesita entender que no vamos a tolerar este tipo de comportamiento. Asimismo tenemos aliados en todo el mundo y en la región que también necesitan saber que Estados Unidos estará ahí para darles su respaldo cuando sea necesario".

Boehner habló mientras los legisladores de ambos partidos se disponían a modificar la ley solicitada por el presidente a fin de restringir el tipo y duración de cualquier acción militar que sería autorizada, posiblemente inclusive una prohibición de que emplacen fuerzas de combate estadounidenses en tierra.

El secretario de Estado, John Kerry, que fue el testigo que inició la audiencia de la comisión de Relaciones Exteriores, dijo que "el presidente Obama no le está pidiendo a Estados Unidos que vaya a la guerra". Y sin embargo, acotó, "este no es el momento para una política aislacionista de salón. No es el momento de ser espectadores de una masacre".

Obama dijo que estaba dispuesto a admitir modificaciones en el pedido que la Casa Blanca hizo durante el fin de semana. Expresó confianza de que el Congreso responderá a su pedido para respaldar en una acción militar contra Assad, cuyo gobierno usó armas químicas indiscriminadamente y "mató a miles de personas, entre ellas a 400 niños", dijo el presidente.

El gobierno dijo que 1.429 personas murieron en ese episodio. Se calcula que los heridos de otros grupos a causa del ataque del 21 de agosto en un suburbio de Damasco son menores, y el gobierno de Assad culpa a los rebeldes que tratan de derrocar a su gobierno en una guerra civil que comenzó hace dos años. Un equipo de inspectores de las Naciones Unidas espera los resultados de laboratorio de tejidos y muestras de suelo que recogió mientras estaba en el país antes de completar su minucioso reporte como observador.

(AP)