EFE
3 de junio de 2013 / 09:27 p.m.

Washington DC -Baltimore • El presidente de EU, Barack Obama, firmó hoy una orden ejecutiva con nuevas sanciones a Irán dirigidas a socavar su moneda, el rial, y su sector del automóvil, según informó la Casa Blanca.

Las sanciones están enfocadas a "aislar al gobierno iraní por el continuo incumplimiento de sus obligaciones internacionales", indicó en un comunicado el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.

Es la primera vez que el rial, la moneda iraní, es objeto de sanciones directas por parte del gobierno estadunidense.

Con la orden ejecutiva firmada por Obama, se autoriza a imponer sanciones "a instituciones financieras extranjeras que a sabiendas lleven a cabo o faciliten transacciones significativas para la compra o venta del rial iraní".

En cuanto al sector automotriz, las nuevas sanciones penalizan la venta, suministro o transferencia de bienes o servicios para el montaje en Irán de vehículos ligeros y pesados, de acuerdo con la Casa Blanca.

La orden presidencial contempla también sanciones para aquellos que proporcionen "apoyo material" a personas o entidades iraníes previamente sancionadas por las autoridades estadounidenses.

"Las medidas adoptadas hoy son parte del compromiso del presidente Obama para evitar que Irán adquiera un arma nuclear", explicó Carney en el comunicado.

A medida que aumenta la presión sobre el gobierno iraní "tenemos la puerta abierta a una solución diplomática", anotó el portavoz de Obama al subrayar, no obstante, que el tiempo para negociar "no es ilimitado".

La semana pasada, EU anunció nuevas sanciones contra varias compañías de la industria petroquímica de Irán, un sector al que considera la segunda fuente de ingresos del gobierno iraní, dentro de su campaña de presión a Teherán en relación con su programa nuclear.

Esas sanciones llegaron un día después de que el Departamento del Tesoro anunciara que permitirá la exportación de teléfonos móviles y otros aparatos de comunicación para favorecer a los ciudadanos iraníes, al levantar una prohibición que estaba en vigor desde 1992.