13 de febrero de 2013 / 01:26 p.m.

Washington DC -Baltimore.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, echó mano hoy de su gran capital político tras haber conseguido la reelección, para impulsar ante el Congreso una ambiciosa agenda tendiente a impulsar la economía, controlar la venta de armas y reformar el sistema migratorio. Una vez más, el mandatario apenas se refirió a América Latina, que sólo mencionó al hablar de un "Acuerdo de Asociación Transpacífica".

En su mensaje del estado de la Unión, el mandatario se enfocó sobre todo en temas internos del país, pero también hizo anuncios en materia internacional como el fin de la guerra en Afganistán en 2014 y el inicio de negociaciones para una zona de libre comercio con Europa.

Apenas tres semanas después de haber asumido su segundo mandato de cuatro años el 20 de enero, el mensaje le sirvió a Obama para delinear las prioridades del gobierno en el contexto de una economía que aún puja por recuperarse de la peor crisis en décadas y un alto desempleo de 7.9%.

Ante una teleaudiencia de millones de estadunidenses, Obama dijo que la principal tarea del país es estabilizar su presupuesto, por lo que dijo que recortes del gasto de gran envergadura que entrarán en vigencia automáticamente el 1 de marzo son una "idea pésima".

"Esos recortes súbitos, graves y arbitrarios pondrían en peligro nuestra disponibilidad militar. Devastarían prioridades tales como la educación, la energía, y las investigaciones médicas. Definitivamente desacelerarían nuestra recuperación y nos costarían cientos de miles de empleos", advirtió Obama.

"No es un gobierno más grande lo que necesitamos, sino un gobierno más sensato que establezca prioridades y que invierta en un crecimiento generalizado", dijo Obama, ante un Congreso dividido, con la Cámara de Representantes en manos de los republicanos. El mensaje de Obama estuvo destinado principalmente a los estadunidenses que aún sufren los embates económicos.

Su discurso por ratos optimista buscaba "contrarrestar un sentimiento de inseguridad (económica) que se ha instalado en gran parte del país", estimó Julian Zelizer, profesor de historia de la universidad de Princeton.

"Una economía en crecimiento que cree buenos empleos para la clase media: ésa debe ser la estrella polar que guíe nuestros esfuerzos", subrayó al alertar de que los beneficios empresariales "se han disparado a máximos" mientras "desde hace más de una década los salarios e ingresos apenas se han movido".

Obama expresó su deseo de que "la próxima revolución manufacturera sea 'Hecho en Estados Unidos'", al anunciar la creación de tres nuevos centros de innovación manufacturera para que el país sea "un imán para nuevos empleos".

Además, pidió al Congreso que apruebe una subida del salario mínimo progresivamente hasta los 9 dólares a la hora en 2015, frente a los 7.25 actuales, y planteó el objetivo de erradicar la pobreza extrema en el mundo en las próximas dos décadas, con el compromiso de empezar a trabajar para cumplirlo.

Para el crecimiento de la clase media, los estadunidenses "deben tener acceso a la educación y la capacitación que exigen los empleos hoy en día", argumentó Obama al proponer más inversiones para ampliar el acceso a programas preescolares de "alta calidad".

La apuesta por la educación y las energías limpias es una pieza clave del plan económico presentado por el presidente, quien también instó a los congresistas "a dejar los intereses partidistas a un lado" y trabajar "por un presupuesto que reemplace los recortes insensatos con ahorros inteligentes y sabias inversiones en el futuro".

La reducción del déficit público en la que llevan meses enfrascados demócratas y republicanos "no es por sí sola un plan económico", advirtió Obama al reiterar la necesidad de una reforma del sistema impositivo y de algunos programas sociales.

La Constitución "no nos convierte en rivales por el poder, sino en socios por el progreso", dijo Obama citando a John F. Kennedy al inicio de su discurso para poner el énfasis en que hay que actuar en muchos temas y él está dispuesto a hacerlo.

En la respuesta oficial republicana, el senador de origen hispano Marco Rubio, quien en un hecho inédito en estos mensajes habló tanto en inglés como en español, fustigó a Obama por su "obsesión de aumentar los impuestos", que a su juicio no ayudan a impulsar la economía.

Obama, interrumpido en varios momentos por fuertes aplausos, se refirió también a otro de los temas que ha concitado la atención en las últimas semanas, luego de una matanza de niños en Newtown, Connecticut, en diciembre: el control de las armas de fuego.

"Las familias de Newtown merecen un voto. Las familias de Aurora merecen un voto. Las familias de Oak Creek, Tucson, Blacksburg y de un sinnúmero de otras comunidades desgarradas por la violencia armada, todas merecen un simple voto", remarcó Obama al mencionar varias de las tragedias recientes causadas por las armas en el país.

Así, en uno de los momentos más aplaudidos, instó al Congreso a aprobar leyes para el control de las armas porque, dijo, tras la masacre en una escuela de Newtown, esta vez el debate "sí es diferente" y una "abrumadora mayoría" de los estadunidenses "han unido fuerzas" en torno a reformas "de sentido común".

"Sé que ésta no es la primera vez que en este país se ha debatido la manera de reducir la violencia armada. Pero esta vez es diferente", dijo Obama. "Cada una de estas propuestas merece un voto en el Congreso", afirmó, ante una audiencia que incluyó a familiares de víctimas de Newtown.

Obama también tocó otra de sus prioridades en su segundo mandato, la reforma migratoria, al instar al Congreso a que le envíe "en los próximos meses" una ley de reforma, que incluya una vía hacia la ciudadanía para los once millones de indocumentados en Estados Unidos.

El mandatario aplaudió los esfuerzos bipartidistas iniciales en el Congreso para trabajar hacia una ley migratoria. "Sabemos lo que hay que hacer. (...) Pues bien: ¡acabémoslo de hacer!", dijo Obama, quien consiguió la reelección en noviembre en parte gracias al voto hispano.

Un grupo bipartidista de senadores que incluye a Rubio, alcanzó en enero un acuerdo de principios para avanzar hacia una reforma migratoria, mientras que legisladores en la Cámara de Representantes, dominada por la oposición republicana, trabajan en un proyecto de reforma.

Como una señal, entre los invitados al palco de la primera dama Michelle Obama en el Congreso, estuvo Alan Alemán, un joven mexicano indocumentado que se benefició de una medida del gobierno para diferir su deportación y asiste a la universidad. Obama pidió también hacer frente al cambio climático "por el bien de nuestros hijos y de nuestro futuro".

Pasando al plano exterior, el presidente estadunidense concentró toda su atención en Oriente Medio y Asia como ejes de la atención de Washington en el futuro próximo.Obama prometió tomar "medidas firmes" junto a aliados de Washington en contra de las "provocaciones" de Corea del Norte, después de que el estado comunista llevó a cabo su tercer ensayo nuclear.

Al gobierno de Irán le tendió la mano a dos semanas de nuevas conversaciones con las potencias mundiales: "es el momento para una solución diplomática", dijo. Obama también confirmó que EU negociará con Rusia "para conseguir más reducciones" de sus respectivos arsenales nucleares y adelantó el lanzamiento de las negociaciones con la UE para una zona de libre comercio transatlántica, aunque no dio más detalles.

"Estados Unidos debe seguir siendo un faro para todos los que buscan la libertad en este periodo de cambios históricos", subrayó el presidente al poner como ejemplo las reformas democráticas emprendidas en Birmania.

Asimismo, prometió más transparencia en la lucha antiterrorista, pero también sostuvo que "cuando sea necesario" seguirá tomando "acciones directas" contra aquellos que sean una amenaza para los estadunidenses.

El mandatario anunció la repatriación de Afganistán de otros 34 mil soldados estadunidenses el próximo año, antes de poner fin a la guerra en 2014, al tiempo que señaló el inicio de las negociaciones con Europa con miras a establecer la mayor zona de libre comercio del mundo. Luego de hablar ante el Congreso, el mandatario dedicará los próximos días a llevar su mensaje por el país, en una gira por varias ciudades.

En su primer discurso sobre el estado de la Unión de su segundo mandato, Obama volvió hoy a pasar de puntillas sobre los países de América Latina, a los que solo se refirió de pasada al expresar su intención de "completar las negociaciones para un Acuerdo de Asociación Transpacífica".

Obama manifestó su interés en "impulsar las exportaciones estadunidenses, apoyar los empleos estadunidenses y lograr igualdad de oportunidades" a través del Acuerdo de Asociación Transpacífica" (TPP, por si sigla en inglés), que crearía una zona de libre comercio con Asia y el Pacífico, e incluye entre sus miembros negociadores a Chile, Perú y México.

Obama solo mencionó a México para resaltar que EU está recuperando empleos procedentes de su vecino del sur. "Ford está trayendo empleos de vuelta desde México", afirmó Obama durante su discurso de poco más de una hora, en la única cita expresa a un país latinoamericano, su gran vecino del sur.

EFE