7 de abril de 2013 / 03:38 a.m.

Washington DC -Baltimore • El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, reconoció hoy, en su discurso radiofónico sabatino, que el presupuesto que presentará la semana que viene no es su "plan ideal" e incluye "duras reformas", pero aseguró que permitirá proteger los programas sociales y reducir el déficit.

Obama afirmó que su proyecto de presupuesto busca dinamizar la clase media e introducir reformas para frenar los déficits que se multiplican. "Nuestra prioridad como país, y la primera de mis prioridades como presidente, debe ser hacer todo lo posible para reactivar el motor de Estados Unidos: una clase media próspera y creciente", dijo Obama. "Es nuestro Norte. Debe determinar cada decisión que tomemos".

El mandatario afirmó que está dispuesto a abordar las "duras reformas para garantizar el futuro del Medicare", un programa de sanidad para jubilados que los republicanos piden que se reforme en profundidad, algo a lo que los demócratas se resisten.

"Pese a que no es mi plan ideal para reducir el déficit, es un compromiso que estoy dispuesto a aceptar", indicó el presidente. Para Obama un acuerdo entre los dos partidos es vital para evitar prolongar las soluciones a corto plazo de un Congreso dividido entre republicanos y demócratas, que han elevado la incertidumbre sobre el rumbo de la primera economía mundial.

Asimismo, el presidente dijo que la propuesta presupuestaria que presentará el miércoles 10 de abril será consistente con su intención de realizar una reforma fiscal que elimine deducciones a los altos ingresos para evitar "que un billonario pague una tasa impositiva más baja que la de su secretaria".

La propuesta de Obama incluirá un menor crecimiento de los programas sociales para los más pobres, veteranos de guerra y mayores, pero exigirá una mayor presión fiscal a los más ricos, algo que han intentado evitar los republicanos.

Los recortes de gasto y el aumento de los ingresos por impuestos permitirían a Estados Unidos una reducción del déficit de 1.8 billones de dólares en diez años, de manera que se puedan reemplazar los recortes automáticos e indiscriminados al presupuesto que comenzaron a ejecutarse en marzo.

"Mi presupuesto reducirá el déficit sin tener que echar mano de recortes irresponsables, sin una dirección, que afectan a estudiantes, jubilados y familias de clase media", aseguró Obama, quien explicó que su propuesta será "equilibrada" y "la que demandan la inversión y el crecimiento económico".

Pero el presidente defendió sus ideas, argumentando que su presupuesto permitiría reducir los déficits, pero no a través de recortes que afectarían a estudiantes, ancianos y a la clase media, "sino mediante un acercamiento equilibrado que los estadunidenses prefieren y las inversiones que requiere una economía creciente".

La propuesta también incluiría el fin de ventajas fiscales para los más pudientes, recordó el presidente. "Es un presupuesto que no supera nuestras capacidades", aseguró Obama.

"Y es un presupuesto que no implica recortes severos e innecesarios que sólo sirven para ralentizar nuestra economía. Y mantendremos nuestra promesa hacia las generaciones futuras invirtiendo en los fundamentos que hicieron un país fuerte -- la fabricación y la innovación, la energía y la educación", aseguró el presidente.

Según una autoridad del gobierno, el proyecto de presidente significaría en los próximos diez años una reducción del déficit de 1.8 billones de dólares, en lo que varios describieron como "oferta de compromiso" que recorta el gasto federal, implica ahorros en la seguridad social y un aumento de la recaudación fiscal procedente de los más pudientes.

Ello, sumado al ahorro de 2.5 billones de dólares que se logró desde las negociaciones de 2010, sumaría una reducción del déficit de 4.3 billones de dólares en diez años, superior al objetivo fijado por ambas partes para estabilizar la deuda pública.

Mientras el déficit del presupuesto anual se proyectó en 5.5% del PIB para el año fiscal que culmina en septiembre, con el proyecto de Obama, se prevé que el déficit disminuya a 1.7% hacia 2023.

Pero el proyecto despertó discrepancias tanto de conservadores como de liberales. El portavoz republicano de la Cámara de Representantes, John Boehner, advirtió que Obama había dado "pasos en la dirección equivocada" al realizar recortes menores que los que había propuesto en negociaciones con los republicanos en 2012.

Y además, al conocer el proyecto, los liberales se sintieron de inmediato molestos al ver que el mandatario cedía ante los republicanos. El senador Bernie Sanders, del ala izquierdista, adelantó que haría todo lo posible por bloquear la propuesta de Obama.

El gobernador republicano de Kansas, Sam Brownback aseguró que Washington estaba quebrado y que varios programas costosos se habían quedado sin fondos. Asimismo, recomendó que se incentivara el espíritu empresarial para lograr un crecimiento.

"Nuestro mensaje republicano es que creemos más en el poder de la gente que en el control del gobierno", dijo Brownback. Así se da rienda suelta a la creatividad de los emprendedores y a la fuerza de la esperanza y de los sueños".

EFE