12 de noviembre de 2013 / 10:51 p.m.

Washington.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, telefoneó hoy a su homólogo filipino, Benigno Aquino, para transmitirle sus condolencias por la catástrofe causada por el paso del tifón Haiyan (Yolanda) hace cuatro días.Según informó la Casa Blanca en un comunicado, Obama expresó a Aquino "sus más profundas condolencias en nombre del pueblo estadounidense por las vidas perdidas y los daños causados" por el tifón, "una de las tormentas más fuertes que jamás han golpeado la Tierra"."El fin de semana, el presidente ordenó a la Administración que organizase una respuesta rápida y coordinada para salvar vidas y brindar asistencia para aliviar el sufrimiento de muchos filipinos", añade la nota.Obama discutió con el presidente filipino la necesidad de una evaluación rápida de los recursos estadounidenses que serían más útiles para ayudar en los esfuerzos de recuperación de Filipinas.En los próximos días, Estados Unidos seguirá trabajando con el país asiático para ofrecer toda la ayuda posible, "lo más rápidamente posible"."El presidente afirmó que los pensamientos y las oraciones del pueblo estadounidense están con los millones de personas en Filipinas afectadas por esta devastadora tormenta", concluye el texto.El secretario de Defensa de EE.UU., Chuck Hagel, ordenó este lunes el desplazamiento del portaviones USS George Washington y otros barcos de la Armada a Filipinas para ayudar en las tareas de rescate y asistencia humanitaria tras el paso de Haiyan.La ayuda se suma al despliegue este domingo de alrededor de 90 marines estadounidenses procedentes de la base aérea de Futenma, en Okinawa (Japón), que partieron el domingo hacia Filipinas a bordo de dos aeronaves Hercules KC-130J.Mientras tanto, Aquino rebajó hoy la cifra estimada de muertos que inicialmente apuntaba a unas 10.000 muertes, y aseguró que la tormenta puede haber causado entre 2.000 y 2.500 fallecidos."Diez mil, creo yo, es demasiado", afirmó Aquino en una entrevista con la cadena CNN, y consideró que los funcionarios locales que proporcionaron esa estimación facilitaron los datos demasiado temprano como para poder calcular una cifra precisa.El número de muertos confirmados por el tifón supera ya los 1.700, según fuentes oficiales, mientras aumenta la desesperación entre los supervivientes, para quienes la ONU pidió hoy a la comunidad internacional ayuda por valor de unos 300 millones de dólares.

EFE