19 de diciembre de 2014 / 03:51 p.m.

México.- La Casa del Actor, lugar donde pasan su vejez decenas de personajes de antaño que participaron en proyectos de cine, teatro y televisión, tiene pocos recursos económicos, debido a que la Asociación Nacional de Actores (Anda) debe alrededor de 2 millones 800 mil pesos. 

Maty Huitrón, administradora de la residencia desde hace 21 años, aseguró que ya están preparando una demanda para que se pueda tener el dinero para solventar comida, aseo y vivienda que necesitan los histriones.

"Tenemos dinero porque parte del edificio se renta y de ahí sacamos. También el señor Eduardo Moreno Laparade siempre nos apoya, pero la ANDA nos ha dado la espalda. El licenciado Javier Cuello Trejo ya está haciendo la demanda para que nos paguen", comentó respecto a su proceder.

Huitrón aseguró que pareciera que la ANDA quiere desaparecer la Casa del Actor, pues la secretaria General, Yolanda Ciani, nunca ha ido a visitar el lugar ni se ha preocupado por saber cómo están sus compañeros.

"Dice que es mi amiga y que no me debe nada, pero allá ella", destacó.

Sin embargo, la administradora expresó que a pesar de las contingencias, la casa sigue “sin lujos, pero de pie”; contó que alrededor de 40 actores ocupan la casa y se les atiende las 24 horas.

Destacó que su trabajo le gusta mucho, a pesar de que es una ardua labor y agradece que los actores le digan 'mamá'. "Pienso hacer otros 23 cuartos para que en total sean 75", mencionó.

"Ha habido gente que ha muerto aquí muy famosa como Andrea Palma, Carmen González, Armando Calvo y mucha gente que no fue tan famosa, pero hay que respetar igual", agregó.

Actualmente entre los actores destacados que se encuentran habitando la casa, está Carmen Conde, una de las pioneras del cine mexicano, quien cumplió en pasado mayo 100 años.

"La festejamos en mayo. Ella fue una de las primeras que fue muy exitosa en cine. Sus fotos están en los libros de historia del cine y en los de la Cineteca Nacional. Es toda una institución", dijo. 

FOTO: Luis Ortiz

TEXTO: IVÁN CASTAÑEDA/MILENIO