23 de agosto de 2013 / 01:00 p.m.

""Todo uso de armas químicas, donde y por quien sea, sean cuales sean las circunstancias, violaría le derecho internacional. Un crimen así contra la humanidad debería tener graves consecuencias para quien los perpetre"", declaró Ban al margen de una reunión en Seúl.

""Es un grave desafío para el conjunto de la comunidad internacional, y la humanidad que tenemos en común, y más cuando esto ha sucedido cuando la misión de expertos de la ONU se encontraba en el país"", añadió el secretario general.

Como numerosos dirigentes, ONG e instancias internacionales, Ban Ki-moon ha reclamado que el equipo de inspección de la ONU presente en Siria pueda investigar esos presuntos ataques. ""No se me ocurre ninguna buena razón para que una parte cualquiera -el gobierno o las fuerzas de oposición- niegue la ocasión de buscar la verdad en este caso"", dijo.

"No hay tiempo que perder", subrayó el secretario general, que pidió a su alta representantes para desarme, Angela Kane, que viaje inmediatamente a Damasco. Estados Unidos dijo el jueves que no estaba en condiciones "por el momento" de afirmar con certeza si se emplearon armas químicas el miércoles, y Francia evocó un "uso probable" de dichas armas.

 

Lo que sí es seguro es que un ataque tuvo lugar el miércoles cerca de Damasco en una región en manos de los rebeldes y que causó un gran número de víctimas, aun cuando el balance sigue siendo impreciso.

La oposición habló de más de 1,300 muertos, aunque el director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), Rami Abdel Rahman, solo contabilizó 170 muertos en un ataque de las tropas del régimen, pero sin poder confirmar el uso de armas químicas.

La ONG señaló nuevos bombardeos del Ejército el jueves en la misma región. En una reunión urgente, el Consejo de Seguridad de la ONU dijo la noche del miércoles que quería "dilucidar lo sucedido mediante una "investigación profunda, imparcial y rápida". Esta instancia está dividida sobre el conflicto sirio, que ha dejado desde marzo de 2011 más de cien mil muertos y ha obligado al exilio a millones de sirios y devastado el país.

""En este preciso momento, somos incapaces de determinar de forma definitiva si se usaron armas químicas"", dijo la portavoz de la diplomacia estadunidense, Jennifer Psaki. Si Estados Unidos llega a la conclusión de que el régimen ha usado este tipo de armas, sería "una escalada flagrante", agregó.

Sin embargo, el militar estadunidense de más alta graduación, Martin Dempsey, estimó que una intervención militar de su país en Siria no desembocaría en una situación favorable para Estados Unidos, puesto que los rebeldes sirios no apoyan los intereses de Washington.

El presidente francés, François Hollande, evocó el "uso probable de armas químicas" en una conversación telefónica con Ban Ki-moon, según el Elíseo, y su ministro de Exteriores, Laurent Fabius, abogó por una "reacción de fuerza" en Siria. Para Rusia, se trata de una "provocación" montada por la oposición.

Los expertos de la ONU llegaron el domingo a Siria. Su mandato se limita a determinar si fueron utilizadas armas químicas en el pasado en Jan al Asal (norte), Ataybé (cerca de Damasco) y en Homs (centro). Pero la ONU anunció que el jefe de ese equipo, Aake Sellstrom, había iniciado negociaciones con el régimen para poder investigar sobre el ataque del miércoles.

Dos ONG internacionales, Human Rights Watch (HRW) y Amnistía Internacional, reclamaron también una investigación. En videos difundidos por la oposición, cuya autenticidad no pudo ser confirmada, se ve a decenas de personas exánimes yaciendo en el suelo, entre ellos numerosos niños. Ninguno presenta heridas aparentes.

La AFP analizó con un programa informático especializado una de las imágenes más impactantes, que muestra cuerpos de niños alineados unos junto a otros. El análisis confirma que esta imagen no fue manipulada y que la imagen fue tomada el 21 de agosto.

Unos militantes contaron el jueves por internet a la AFP que las víctimas fueron enterradas por la noche en una fosa común situada cerca de una posición del Ejército sirio. Los cuerpos estaban "azules, murieron sofocados", contó Abu Ahmad.

En el plano político, el presidente Bashar al Asad efectuó este jueves una remodelación ministerial y nombró a seis nuevos ministros, principalmente en el campo económico, anunció la agencia oficial Sana.

De otra parte, el número de niños refugiados en países vecinos por la guerra civil en Siria ha alcanzado un millón, dijeron hoy los principales organismos humanitarios de la ONU. "El millón de niños refugiados marca un vergonzoso hito en el conflicto sirio", dijeron en una declaración conjunta el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

""No es sólo otro número. Son niños arrancados de sus casas, quizás incluso de sus familias, enfrentados a horrores que sólo ahora empezamos a comprender"", sostuvo el director ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake.

Lake agregó que todos deben compartir la misma vergüenza porque ""mientras trabajamos para aliviar el sufrimiento de las personas afectadas por la crisis, la comunidad internacional ha fallado en sus responsabilidades con los niños"". ""Deberíamos parar y preguntarnos cómo podemos conscientemente continuar fallando a los niños de Siria"", añadió.

Por su parte, el alto comisionado de ACNUR, Antonio Guterres, lamentó que lo que está en juego es la supervivencia y el bienestar de una generación de inocentes. ""La juventud de Siria ha perdido sus casas, sus familias y su futuro. Incluso después de que hayan cruzado las fronteras en busca de seguridad, están traumatizados, deprimidos y necesitan una razón para la esperanza"", sentenció.

Los niños representan a la mitad de los casi dos millones de refugiados sirios, y se encuentran principalmente en Líbano, Jordania, Turquía, Irán y Egipto. Las últimas cifras del ACNUR indican que 740 mil refugiados tienen menos de once años. El daño físico, el estrés, el miedo y el trauma son sólo una parte de los sufrimientos experimentados por los niños en el conflicto.

Los especialistas añaden los riesgos de los niños de exponerse al trabajo infantil, matrimonios precoces, explotación sexual y tráfico, que son mayores para los más de 3,500 niños que han atravesado las fronteras no acompañados o separados de sus familias.

Por otro lado, dentro de Siria unos dos millones de sirios se encuentran internamente desplazados, según las agencias humanitarias. Además, se estima que siete mil niños han perdido la vida en el conflicto, según datos del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.

ACNUR y UNICEF han movilizado ayuda para apoyar a los millones de familias y niños afectados por la crisis siria, que se ha convertido por su gravedad en la mayor operación humanitaria de la historia.

EFE